GARA
IRUÑEA

TRW se quedará «sin futuro» en Iruñea si la dirección no cambia de rumbo

La dirección de TRW no ha asumido la propuesta presentada por el comité para dedicar la planta de Iruñea al suministro de las piezas que necesita Volkswagen para fabricar el nuevo Polo. Por ello, el comité teme que la multinacional ya ha previsto su desmantelamiento.

El presidente del comité de empresa de TRW, Josi Álvarez, expresó ayer su temor a que los planes de la multinacional alemana para la factoría de Iruñea pasen por un cierre en dos fases: la primera, para tres años, con el ERE ya planteado y la segunda, con el desmantelamiento a partir de 2018.

Comité y dirección mantuvieron ayer una nueva reunión en torno al ERE que contempla despedir a 250 trabajadores de los 620 que tiene en Nafarroa. A su término, Álvarez destacó en declaraciones a Efe que «TRW tiene producción sin asignar pero no quiere garantizar el futuro de esta planta». Además, la dirección tampoco acepta la propuesta del comité de prejubilar a 130 trabajadores, una medida que podría admitir solo para 13.

Según explicó el comité, solo con asignar a la planta de Landaben la producción para el modelo Polo de Volkswagen se podría reducir el expediente de 250 a 183 trabajadores.

«La determinación de cerrar esta planta no es de la parte social», subrayó Álvarez, quien insistió en que la factoría navarra tiene viabilidad si la multinacional quiere y, por ello, instó al Gobierno navarro y al del Estado a «seguir la dirección del comité». Representantes de ambos ejecutivos se entrevistarán mañana con la dirección de ZF TRW en Madrid. Los trabajadores esperan que en esa reunión se le pida a la multinacional «un marco de negociación sin salidas traumáticas».

Hoy, comité y empresa tienen una nueva cita en Iruñea a la que la parte social dice que acude con disposición para buscar fórmulas que les permitan «ser competitivos».