Iñaki VIGOR
IRUÑEA

Los trabajadores de TRW decidirán hoy sobre la última oferta de la dirección

Después de varias horas de reunión, la dirección de TRW y el comité de empresa no llegaron a un acuerdo, por lo que sigue la amenaza de despedir a 123 trabajadores. A las 09.00 de hoy la dirección presentará su última oferta, y la asamblea general la votará por la tarde.

La dirección de TRW presentará esta mañana al comité de empresa su última oferta, después de que la reunión de ayer por la tarde finalizase sin alcanzar un acuerdo sobre el mantenimiento de los puestos de trabajo. «El panorama es muy oscuro», resumió un miembro del comité de empresa al término de la reunión, que se prolongó durante varias horas.

En ese encuentro se volvió a discutir sobre los excedentes de plantilla que plantea la dirección, de la modificación de las condiciones de trabajo para los empleados que continúen, y de las posibles producciones que puedan llegar a la factoría de Iruñea.

La dirección y el comité se habían dado de plazo hasta ayer para intentar llegar a un acuerdo, pero no fue posible porque se mantiene el ERE que afectaría a 123 de los 620 trabajadores que forman la plantilla.

El comité de empresa mantuvo su postura de que ese expediente sea sustituido por medidas «no traumáticas», como pueden ser bajas incentivadas y jubilaciones.

Ambas partes acordaron mantener hoy una última reunión, en la que la dirección presentará su oferta definitiva. Por su parte, el comité decidió, por unanimidad, que sea el conjunto de la plantilla quien decida si acepta o no esa última oferta. Esa decisión se tomará en una asamblea general que comenzará a las 19.30 en la propia factoría de Landaben.

Apoyo del Parlamento

Por su parte, la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento navarro aprobó ayer, por unanimidad, una declaración institucional en la que muestra su apoyo a la plantilla de ZF-TRW en sus «legítimas y justas reivindicaciones laborales».

Asimismo, los portavoces de todos los grupos expresaron su voluntad de que se solucione este conflicto laboral, de manera que se garantice la continuidad de la planta de Landaben y el mantenimiento de los puestos de trabajo en «unas condiciones laborales dignas».