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BRUSELAS

La UE negocia los detalles del acuerdo con Turquía antes de la próxima cumbre

La UE quiere cerrar antes de su próxima cumbre los detalles del preacuerdo alcanzado con Turquía para expulsar a migrantes del suelo europeo ante las dudas que suscita entre sus propios socios.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, viajará mañana a Chipre, uno de los estados de la Unión Europea más reticentes a aceptar el principio de acuerdo alcanzado con Turquía para expulsar a los migrantes y refugiados. Los dirigentes europeos han encargado a Tusk limar los últimos detalles con Ankara antes de la cumbre convocada para el jueves y viernes en Bruselas.

Pero antes de esta reunión quedan dudas por solventar, no solo por las denuncias de organizaciones de derechos humanos, sino las que plantean países europeos que ahora airean la desconfianza hacia el Gobierno turco, entre los de Chipre.

Tusk se entrevistará mañana en Chipre con el presidente, Nicos Anastasides, que ha expresado grandes reservas hacia las contrapartidas que la UE va a ofrecer a Ankara, sobre todo en torno a la apertura de nuevos capítulos en las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE.

Chipre no es el único país que ha mostrado sus reservas hacia las contrapartidas negociadas entre el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, y la canciller alemana, Angela Merkel. El presidente francés, François Hollande, advirtió ayer de que «no debe haber ninguna concesión en materia de derechos humanos o en los criterios para la liberalización de visados».

Davutoglu, que espera que la exención de visados a ciudadanos turcos comience en junio, abordó ayer este asunto con Merkel, así como las «modalidades» del plan de readmisión en Turquía de los migrantes que se encuentran bloqueados en Grecia. Atenas afirmó ayer que acepta la presencia de observadores turcos en las islas griegas.

Más de 44.000 migrantes y refugiados se encuentran atrapados en Grecia tras el cierre de las fronteras en los países de los Balcanes. De ellos 12.000 se encuentran en condiciones miserables en torno a la ciudad de Idomeni. Ayer volvieron a llevar a cabo una manifestación para reclamar la apertura de fronteras. Pero ante las dramáticas condiciones higiénicas –viven prácticamente sobre el barro– y la desesperanza muchos han comenzado a abandonar estos precarios campamentos y dirigirse a Atenas. «La miseria humana ha llegado a su punto culminante en Europa. Las condiciones en Idomeni son invivibles», denunció el portavoz del Alto Comisariado para los Refugiados. «La situación sobrepasa la imaginación y se deteriora cada día con la lluvia», añadió.

Decenas de niños han tenido que ser hospitalizados en los últimos días por frío, problemas respiratorios y diversos virus.