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La habana
HISTÓRICA VISITA DE UN PRESIDENTE DE EEUU A CUBA

Obama insiste en que el futuro de Cuba está en manos de los cubanos

Barack Obama puso ayer fin a su histórica visita de tres días a Cuba con un esperado discurso en el que llamó a la reconciliación entre la isla caribeña y EEUU e insistió en la necesidad de poner fin al bloqueo impuesto por Washington hace cincuenta años. «El futuro está en manos del pueblo cubano. Creo en el pueblo cubano», subrayó.

El presidente estadounidense, Barack Obama, realizó ayer un llamamiento a la reconciliación entre Cuba y EEUU y de los cubanos de dentro y fuera de la isla, enemistados durante medio siglo, en su discurso en el Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana, que fue televisado en directo. «He venido aquí a dejar atrás los últimos vestigios de la Guerra Fría. He venido a extender la mano de la amistad al pueblo cubano. He venido a enterrar los conflictos entre Cuba y EEUU», afirmó Obama en el último día de su visita a la isla.

El público que llenó el teatro habanero fue recibido con los sones de la canción “Aquí no se rinde nadie”, interpretada por Omara Portuondo, que sonaba en los altavoces.

En su mensaje al pueblo cubano, en presencia de su homólogo, Raúl Castro, y aplaudido repetidas veces, Obama aseveró que el bloqueo económico impuesto a Cuba en 1962 es «una carga obsoleta sobre el pueblo» y «hiere a los cubanos», además constituir también una carga para los estadounidenses, por lo que solicitó su levantamiento al Congreso de EEUU.

«Había que tener valor para reconocer que es una política de aislamiento que solo afectaba al pueblo cubano, y no al Gobierno, y pensamos en la necesidad de buscar el cambio», declaró. «Me preguntan por qué ahora, yo les digo que porque lo que EEUU estaba haciendo no estaba funcionando», destacó Obama.

Recordó que, mientras, su Gobierno está realizando los cambios que le son posibles desde el ámbito administrativo con el fin de favorecer las relaciones bilaterales, inmersas en un proceso de normalización.

En español, apeló a los jóvenes a «construir algo nuevo». «Creo en el pueblo cubano. El futuro de Cuba tiene que estar en manos del pueblo cubano», afirmó Obama, pero agregó que los cubanos «no van a alcanzar su potencial si no se hacen cambios aquí en Cuba» y añadió que «Cuba debería tener elecciones libres y democráticas».

No obstante, aseguró que EEUU «no tiene la intención ni la capacidad» de forzar los cambios en la isla.

El mandatario estadounidense criticó las restricciones a la libertad de opinión y de reunión y abogó por la democracia como «la forma de solucionar» los problemas. Según Obama, la democracia «da a las personas la capacidad de soñar y lograr mejorar su nivel de vida», y la posibilidad de «ser catalizadores, de crear y de reimaginar».

Destacó el papel que pueden jugar los jóvenes y los emprendedores que se abren camino en la isla en «forjar un futuro de esperanza» para un país que, reconoció, «ya está cambiando».

Sin embargo, en ese porvenir de Cuba, Obama apostó firmemente por una nueva relación con la isla y señaló al Gobierno cubano que «no debe temer las voces diferentes del pueblo cubano» o a su posibilidad de «reunirse, hablar o votar».

En un mensaje dirigido directamente a Castro, que aplaudió sus frases contra el bloqueo, manifestó: «Usted no debe temer una nueva amenaza de EEUU y, por su compromiso con la soberanía y la autodeterminación, tampoco las voces diferentes del pueblo cubano». «Los ideales que son el punto inicial de cualquier Revolución, en EEUU o en Cuba,o el movimiento de liberación en todo el mundo, tienen la expresión real en la democracia», aseveró Obama.

También evocó las profundas diferencias entre los dos países respecto a sus sistemas políticos y socioeconómicos, aunque sostuvo que son más las cosas que les unen que las que les separan y los valores compartidos.

«Por eso creo que nuestros nietos van a entender que ese periodo de aislamiento fue una aberración. Fue solo un capítulo en una gran historia de amistad y de familia», expresó, conciliador y sonriente.

Durante su discurso, en el cual citó varias veces a José Martí, también instó a la reconciliación entre cubanos al referirse al «dolor» de los que viven fuera de la isla y al «sufrimiento» de las familias separadas.

«Mensaje de esperanza»

Millones de cubanos dentro y fuera de la isla siguieron su discurso desde el Gran Teatro de La Habana, el mismo lugar desde donde el anterior presidente estadounidense que visitó Cuba, Calvin Coolidge, en 1928, dirigió unas palabras al pueblo cubano.

«Me llegó un mensaje bastante claro de esperanza y de futuro mejor, y que es bueno dejar el pasado atrás», comentó a AFP Freddy Lafont, un guitarrista presente en el teatro .

Al finalizar su discurso, Obama se trasladó a la Embajada de EEUU, donde se reunió con un grupo de disidentes. En unas breves declaraciones a la prensa, recalcó que uno de los objetivos de la normalización de relaciones con Cuba es poder «escuchar directamente» al pueblo cubano y garantizar que también «tienen voz» en la nueva etapa iniciada entre ambos países hace 15 meses.

«Muchas veces requiere un gran coraje ser activo en la vida civil aquí en Cuba», afirmó Obama, quien agregó: «Esta es un área en la que continuamos teniendo profundas diferencias con el Gobierno cubano».

Poco después, en una entrevista con el canal deportivo ESPN, detalló que en la reunión estuvieron quienes apoyan la nueva política estadounidense hacia Cuba y quienes piensan que «de alguna manera hemos recompensado o validado al Gobierno cubano».

Tras acudir al partido de béisbol amistoso entre la selección nacional de Cuba, y los Tampa Bay Rays, de las Grandes Ligas de EEUU, Obama y su familia fueron despedidos por Raúl Castro en el aeropuerto de La Habana, desde donde emprendieron la segunda parte de su viaje por América Latina, a Argentina.

 

Las FARC califican de «histórica e impensable» la reunión con Kerry

El máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, calificó ayer de «histórica, inédita e impensable» la reunión mantenida el lunes con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, en La Habana, donde la guerrilla negocia la paz con el Gobierno colombiano. Durante el encuentro, las FARC-EP solicitaron a Kerry ser aceptados como una fuerza política para «la reconstrucción de la paz continental» y pidieron la ayuda de Washington en la lucha contra los grupos paramilitares que operan en Colombia, según el comunicado que difundió la guerrilla a su término.

«Nos asisten razones para creer que EEUU está en condiciones de ver en las FARC-EP un socio confiable en la construcción de la paz continental, y esperamos que en consecuencia, nos reconozcan como una fuerza política empeñada en la expansión de la democracia y el progreso social de Colombia», manifestaron las FARC-EP.

«(Es un) encuentro histórico con el secretario de Estado de Estados Unidos, algo inédito e impensable. Hemos recibido de él en persona el respaldo al proceso de paz en Colombia, lo que nos llena de optimismo y nos da una mayor certeza de que vamos hacia la paz», afirmó Timochenko en un vídeo divulgado ayer por las FARC-EP.

Kerry, que acompañó al presidente estadounidense, Barack Obama, en su visita a Cuba, mantuvo por separado sendas reuniones con los negociadores del Gobierno de Juan Manuel Santos y de las FARC-EP, que desde noviembre de 2012 mantienen conversaciones de paz en La Habana.

El encuentro, en el que estuvo presente Timochenko, dejó una de las imágenes inéditas de esa visita a Cuba, ya que es la primera vez que un secretario de Estado de EEUU se reúne con un grupo incluido por Washington en su lista de organizaciones «terroristas». También asistieron los miembros del Secretariado Mayor Central de la guerrilla, que son negociadores plenipotenciarios, como Iván Márquez, Pablo Catatumbo, Rodrigo Granda, Pastor Alape, Joaquín Gómez, Marcos Calarcá o Carlos Antonio Lozada, quienes le regalaron a Kerry un ejemplar del libro “Resistencia de un pueblo en armas”.

El líder de las FARC-EP destacó en su mensaje que «quienes financiaron, asesoraron y promovieron la mayor ofensiva que un grupo guerrillero haya sufrido», en alusión a la aportación de EEUU al Plan Colombia, puesto en marcha hace 15 años para combatir el narcotráfico, ahora les tienden la mano para alcanzar la paz. «Han expresado personalmente la disposición de apoyarnos en lo que necesitemos para alcanzar la paz en Colombia», subrayó Timochenko.

Dentro de esa disposición, Kerry transmitió que EEUU ayudará a garantizar la «seguridad de las personas que dejen las armas», según reveló el lunes el jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle.

La reunión entre las FARC-EP y el secretario de Estado estadounidense generó cierta controversia en Colombia, donde el senador Ernesto Macías, del opositor partido Centro Democrático, creado por el expresidente Álvaro Uribe, aseguró que la cita «ofende la dignidad» del país.GARA