A.A.
Champions League

Todo por decidir tras un empate a goles y regalos

El PSG dominó con claridad el juego y creó muchas más ocasiones, pero loserrores cometidos en ambas áreas dejaron el envite en tablas.

PSG 2

MANCHESTER CITY 2


El choque de trasatlánticos europeos entre Paris Saint-Germain y Manchester City acabó en tablas (2-2), más por culpa de los errores cometidos por ambos equipos que por lo visto realmente sobre el terreno de juego. El PSG fue mucho mejor y creó más ocasiones –Ibrahimovic marcó un gol, falló un penalti y mandó un balón al palo, por ejemplo–, pero los continuos desajustes en la zaga deslucieron un encuentro de este nivel.

El Manchester City entró muy enchufado al partido, y en apenas dos minutos ya había generado dos jugadas de peligro. Primero fue Sergio Agüero el que dejaba en evidencia a David Luiz, ganándole la posición al borde del área y forzando la amarilla del brasileño cuando todavía no se había cumplido ni un minuto de juego. Poco después, era Jesús Navas el que protagonizaba una internada de peligro por la banda derecha.

No obstante, lo que empezó como una puesta en escena prometedora por parte de los entrenados por Manuel Pellegrini se diluyó como un azucarillo. El PSG no tardó en coger las riendas del juego y a generar ocasiones clarísimas de gol.

Un posible penalti de Mangala sobre Matuidi que el árbitro no señaló fue el aviso a los 7 minutos, y la definitiva llegó en el 14, cuando Sagna derribó a David Luiz en el área. El serbio Mazic no dudó en pitarlo, pero el lanzamiento de Zlatan Ibrahimovic lo paraba brillantemente Kevin Trapp. Es más, el propio Ibra desaprovechaba otra gran oportunidad en el 24, dando la impresión de que no iba a ser la mejor noche del ariete sueco.

La posesión en el minuto 38 era de 64% a favor de los parisinos, pero en el 38 llegaba el primer jarro de agua fría: Rabiot perdía el balón ante Fernandinho para que De Bruyne finalizara la contra con acierto. Por suerte para los locales, Fernando devolvía el regalo tres minutos después, dejándose robar tontamente un balón por Ibra en el borde del área. Empate a regalos, 1-1, al descanso.

De la sentencia al empate

No varió mucho el escenario en la reanudación, con en PSG controlando el juego de cabo a rabo. El premio llegó a los 59 minutos, en un remate de Cavani que paraba Trapp en primer término pero que Rabiot, libre de marca, mandaba a las mallas plácidamente. Y tres minutos después, un centro de Di María lo remataba Ibrahimovic al palo, perdonando lo que podía ser la sentencia de la eliminatoria.

Pero en el fútbol no se puede perdonar, y en el PSG menos todavía, ya que su defensa firmaba otro error en cadena, con Aurier como último eslabón, para que Fernandinho, a placer, desesperara a los seguidores galos.