M.I.
«Freeheld»

Los derechos de una pareja del mismo sexo

Habrá quien considere que para la normalización en temas de igualdad por razón de sexo, nada como hacer películas convencionales al respecto, de esas que ven las amas y amos de casa en la televisión de sobremesa. Tal vez no les falte razón, pero la crítica cinematográfica no ha de pasar por alto la falta de calidad de un producto en función de que su temática sea de interés general. Muy por el contrario, considero que le hace un flaco favor a la causa LGTB un tratamiento tan melodramático y maniqueo como el que se da en “Freeheld”.

Tiene todos los defectos de los melodramas sentimentales con enfermedades terminales de por medio, y poco importa en ese sentido que el argumento basado en hechos reales presente a dos lesbianas en su lucha por el derecho a la pensión de viudedad, cuando la cónyuge con mayores ingresos muera, a fin de que la que le sobrevive no pierda el hogar común. Lo único que se salva es la interpretación de Julianne Moore y Ellen Page, con una excelente y sincera química entre ambas. Ellas no tienen la culpa de los graves errores de casting, con un Steve Carell fuera de sitio, haciendo una caricatura de activista gay más propia de una comedia loca y desaforada.