Aritz INTXUSTA
IRUÑEA

El oligopolio de UGT, CCOO y la CEN no acepta su nuevo papel consultivo

El Gobierno de Nafarroa trató de rescatar ayer el Consejo del Diálogo Social que heredó de UPN, un modelo sectario donde se dejó fuera a la mayoría de sindicatos y que, durante el régimen, se quiso dotar de un papel ejecutivo. El encuentro no fue demasiado bien, puesto que la patronal, UGT y CCOO no asumen la pérdida de privilegios.

El intento por parte del Gobierno de Nafarroa de mejorar las relaciones con los sindicatos UGT, CCOO y la patronal navarra (CEN) no fue demasiado bien. El vicepresidente, Manu Ayerdi, volvió a convocar al Consejo de Diálogo Social, una institución que llevaba en el limbo prácticamente desde su creación en 2014. Sin embargo, pronto se vio que el intento estaba condenado al fracaso, ya que este consejo tiene un difícil anclaje tras el cambio en el Gobierno.

La reunión comenzó a las 9.30 y la idea original era que la prensa se acercara a las 10.45 para tomar declaraciones a los asistentes y sacar alguna foto. Sin embargo, a las 09.47 el servicio de comunicación del Gobierno realizó un envío masivo de mensajes a todos los medios para anular «la cobertura gráfica y la atención a medios de comunicación de la comisión permanente de del Consejo de Diálogo Social». Como no quedaba claro si lo que se anulaba era el envío de una foto oficial o la posibilidad de tomar imágenes, hubo medios que acudieron. No se les dejó tomar fotografías.

Los asistentes y el Gobierno llegaron a un acuerdo para no hacer declaraciones. En su lugar, se envió una nota de prensa oficial. En el escrito únicamente se daba el nombre de los asistentes y se decía que «se han abordado cuestiones referidas a la revisión del trabajo realizado hasta la fecha, el plan de trabajo de cara al futuro. Se inició el debate que continuará en una próxima reunión».

Lo cierto es que el Consejo para el Diálogo Social parece tener las horas contadas. Además del problema de la representatividad que supone que los únicos sindicatos presentes sean CCOO y UGT, no se sabe muy bien cuál es su función. Los dos sindicatos, junto con la patronal, están acostumbrados a ejercer un oligopolio en las relaciones laborales y no se resignan a perder el papel ejecutivo. Del otro lado, los socios de Gobierno de Geroa Bai no toleran que el consejo pase a ser algo más que una institución meramente consultiva.

Al parecer, esta indefinición fue la raíz del desencuentro entre Ayerdi y el viejo oligopolio. No solo por el papel ejecutivo, sino también porque si se ve reducido únicamente a órgano asesor, su asignación económica también merma. En este punto, cabe recordar que UPN planteaba destinar 900.000 euros a mantener este organismo.

Según los presentes, podría convocarse una nueva reunión de la permanente del consejo en las próximas dos semanas.

ELA dice que el Consejo es un órgano «inútil y clientelar»

ELA recordó ayer en un comunicado que todos los partidos salvo UPN y PSN votaron en contra de crear el Consejo por el Diálogo Social, incluidos los que «sostienen hoy el Gobierno de Navarra». ELA echa en cara al Gobierno no haber sido capaz de «adecentar» ni eliminar esa ley a la que se opuso en 2014. Por ello, en su nota, el sindicato considera que el Gobierno «ha huido hacia adelante y asumido como propia la ley que aprobó el Gobierno de Barcina, en la que explícitamente se blinda este órgano o en favor de CEN, UGT y CCOO».

«Cabe preguntarse qué lecciones ha sacado el Gobierno de Uxue Barkos de estos 25 años de relación clientelar entre UPN, PSN, la patronal, UGT y CCOO. Habrá que recordar que el diálogo social no es neutral, sino la herramienta de un poder que quizá haya preferido adaptarse a la realidad antes que arriesgarse a transformarla», apunta ELA. Para el sindicato, este foro tan solo fue una vía que crearon UPN y PSN para aumentar la financiación de estas organizaciones.