El Gobierno de Temer se enfrenta a sus primeros rechazos diplomáticos
El Gobierno interino brasileño presidido por Michel Temer tras la destitución –de momento temporal– de Dilma Rousseff, se enfrenta ya a los primeros rechazos diplomáticos. Venezuela y El Salvador llamaron a consultas a sus respectivos embajadores en Brasil

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció ayer el «golpe parlamentario» contra la presidenta brasileña, Dilma Rousseff –separada temporalmente del poder y sometida a un juicio político que puede apartarla definitivamente–, y pidió a su embajador, Alberto Castelar, que regresara a Caracas en una llamada a consultas «para revisar los asuntos correspondientes a esta medida». «Le pedí al embajador nuestro en Brasil, Alberto Castelar que se viniera hasta Caracas, estuvimos evaluando esta dolorosa página de la historia, con una jugada totalmente injusta contra una mujer que es la primera presidenta que ha tenido el Brasil, una gran patriota, que supo enfrentar la dictadura, la cárcel», afirmó Maduro durante el Consejo de ministros, según la cadena TeleSur.
Asimismo, advirtió de que la derecha pretende deshacer los logros de los gobiernos progresistas latinoamericanos. «Puede que el virus del golpismo tome otra vez América Latina. Con ese virus puede que vengan otra vez grandes convulsiones sociales y la lucha armada de la juventud y el pueblo en resistencia. No podemos retrogradar en la historia», apuntó.
No fue el único revés diplomático para el nuevo gobierno brasileño. El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, también anunció que la embajadora en Brasil, Diana Vanega, volverá al país centroamericano porque el Gobierno ha decidido no reconocer al Ejecutivo liderado por Temer. «El gobierno interino de Brasil ya comenzó a hacer movimientos. Eso quiere decir que ya la condenaron (a Rousseff)... Es una presidenta electa por el pueblo. Es una manipulación política», afirmó Sánchez Cerén. El presidente salvadoreño comparó el juicio contra Rousseff con los golpes de Estado perpetrados por militares del siglo pasado. «Nos enfrentamos a otras modalidades en esta época (...) ese golpe lo dio el Senado», señaló.
Temer dio por hecho que Rousseff será apartada del poder definitivamente. «Quiero que, al dejar la Presidencia, me miren y digan por lo menos: ese sujeto arregló el país», y advirtió de que no podra «hacer milagros en dos años», dijo en una entrevista en la revista “Epoca”.

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