Joseba VIVANCO
Grupo C

Müller no marca pero asiste

El ariete del Bayern facilitó el único tanto alemán ante un portero norirlandés que evitó la goleada.

IRLANDA N. 0

ALEMANIA 1


En 2014, le confesó a ‘‘The Guardian’’: «Entiendo que a algunos les cueste entender mi fútbol. Dicen: ‘imposible, ¿cómo lo ha hecho?’ Pero llega un momento que piensan: ‘Oh, es bastante bueno al fin y al cabo’». Thomas Müller falló un mano a mano al poco de comenzar el encuentro tras una asistencia telepática del ‘mago’ Özil. Quince minutos después otra vez frente a frente con el portero norirlandés remató cruzado cerca del palo. Al poste contrario cabeceaba apenas tres minutos más tarde, y diez minutos más adelante enviaba su segundo balón a la madera. A Müller le conocen en Alemania como Raumdeuter, ‘el investigador del espacio’, el que siempre parece estar en el lugar adecuado en el momento preciso. Como en el minuto 40, cuando, otra vez en jugada guiada por Özil, su pase interior milimétrico acabó con el del Bayern de Munich arrastrando sobre sí mismo a la zaga y arquero rivales, para dar un pase atrás con sus ojos en la nuca y facilitar que Mario Gómez, oscurecido en esa posición de ‘9’ por la que sigue apostando Joachim Löw, enviara la pelota a la red.

A Alemania le costó un triunfo, el que consiguó gracias a ese gol, perforar la meta de un excelso McGovern, que se multiplicó ante la avalancha de ocasiones germanas, sobre todo en esa primera mitad. Batiendo líneas, los alemanes sorteaban el mecano defensivo de Michael O´Neill, con Kroos haciendo jugar al equipo –más pases que todo el rival junto–, Khedira haciéndolo fácil, Özil disfrutando como un niño –98% de pases acertados– y Müller estando en todas las jugadas de ataque. El zarzal de piernas en defensa de Irlanda del Norte se veía superado una y otra vez hasta que cedió mercer al tanto de ‘Super Mario’ que a la postre sería milagrosamente el único que encajaría, porque si en la primera mitad su portero lo detuvo casi todo, en la segunda le sacó otro tanto cantado a un apático Mario Götze y un cabezazo picado a Gómez. Quiso Alemania hacer el segundo, pendiente de que Polonia no marcara otro a Ucrania y relegara a los germanos al segundo puesto, pero su abrumador dominio sin premio les acabó dejando un agridulce sabor de boca, culpa de McGovern, héroe ayer del espectacular ‘ejército verde’ norirlandés en la grada y con permiso de Will Grigg y su popular ‘‘Will Grigg’s on fire’’, que se quedó sin debutar.