Asier AIESTARAN
Champions League

Messi rompe la partida de ajedrez

El argentino fue el factor diferencial junto con la expulsión de Claudio Bravo.

BARCELONA 4

MANCHESTER CITY 0


Un hat-trick de Leo Messi, sin desmerecer la gran actuación de Ter Stegen y los pequeños detalles que siempre son importantes en los duelos igualados, decantaron la partida de ajedrez que plantearon Luis Enrique y Pep Guardiola en la esperada visita del técnico catalán a Barcelona con su nuevo –y mejorado– Manchester City.

Con un planteamiento similar, los dos equipos se tantearon durante varios minutos con una presión muy alta arriba y el mandato claro, casi obsesivo, de sacar el balón jugado. Una situación que deparó un primer cuarto de hora con poquito juego ofensivo y demasiado miedo a perder el balón en situaciones desfavorables.

Pero cuando las tácticas amenazan con imponerse en los partidos, llega la hora de los genios, y ayer, entre tanta estrella, había un jugador que sigue estando por encima de los demás. Al primer error del City en la zaga, con un resbalón de Fernandinho dentro del área, el argentino apareció para templar los nervios y adelantar a los suyos.

El tanto no cambió demasiado las propuestas sobre el verde, pero las desgracias del Barça en forma de lesiones –primero recaía Jordi Alba y luego se lesionaba Piqué para dejar una zaga bajo mínimos con Mascherano, Mathieu, Umtiti y Diagne–, las intentó aprovechar el City para dar un paso adelante en dos buenas ocasiones de Gündogan y Stones. Como buena partida de ajedrez, los riesgos de un contendiente propiciaban las opciones del rival, con Luis Suárez poniendo a prueba a Bravo y el City pidiendo una mano dentro del área a continuación.

Pérdidas que se pagan caras

Y nada más arrancar la segunda parte llegó otra de las jugadas clave del partido. Claudio Bravo, en su vuelta al Camp Nou, cometía un error garrafal en una salida y a continuación era expulsado por parar el balón con la mano fuera del área. Pese a tener un jugador menos, el City no quiso renunciar a su apuesta, y su empeño en sacar el balón jugado se tradujo en varias pérdidas que Messi no desaprovechó en absoluto.

El “10” se ponía las botas marcando otros dos tantos en esa segunda mitad, y pudo haber marcado alguno más, si por ejemplo no llega a dejar tirar a Neymar el penalti que le hicieron a diez minutos del final. El brasileño falló la pena máxima, pero se desquitó haciendo el 4-0 definitivo para el Barça.