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Un atentado contra un templo sufí deja más de 40 muertos en Baluchistán

Un ataque suicida contra un templo sufí en Baluchistán causó ayer al menos 43 muertos y más de un centenar de heridos, en un nuevo atentado de tinte sectario que fue reivindicado por el ISIS. El ataque se produjo durante la danza ceremonial tradicional.

El último balance de víctimas mortales en el atentado cometido ayer en un santuario sufí, en el distrito baluche de Khuzdar, y reivindicado por el Estado Islámico (ISIS), asciende a al menos 43 muertos y más de cien heridos, entre ellos niños y mujeres.

La explosión se produjo en medio de la multitud en el santuario de Shah Noorani, un santo del sufismo, una rama mística del islam considerada herética por algunos grupos islamistas radicales. De acuerdo a las primeras informaciones, allí se habían congregado unas 600 personas, muchas llegadas desde Karachi, para participar en un acto festivo en este templo, un lugar de peregrinación. Los fieles danzaban en una ceremonia tradicional que se celebra a diario antes del crepúsculo.

Pakistán ha experimentado una significativa reducción de la violencia extremista desde que en junio de 2014 lanzó una operación en las zonas tribales contra el Tehreek i Taliban (TTP), la principal organización talibán del país, y otros grupos insurgentes. Pero la zona de Baluchistán situada dentro de las fronteras de Pakistán ha continuado sufriendo graves ataques con 362 muertos este año, muy por encima de los 135 de las zonas tribales, hasta hace poco el área con más muertos.

El lugar del atentado se encuentra cerca de Hub, donde la fuerza de élite paquistaní Rangers llevó a cabo una operación de la que informó ayer y abatió al líder de la organización yihadista Jundullah, Arif Saqib Anjum, también segundo al mando en la provincia de Sindh del TTP. Jundullah, con vínculos con Al Qaeda, ha tenido contactos en los últimos años con el ISIS.