A. G.
saski baskonia

Viaje a la Rusia profunda sin Bargnani para seguir arriba en la Euroliga

La inesperada baja de Andrea Bargnani, cuando ya se le suponía de vuelta, ha enturbiado un tanto la expedición de Saski Baskonia a la Rusia profunda, para enfrenatrse a Unics Kazan esta tarde a las 17.00. Pero como es política de Sito Alonso no preocuparse de los ausentes, más vale preocuparse por el proceso gripal de Shane Larkin. Aunque dijo el técnico de Monzón que, en principio, su base jugará.

En vista de la clasificación de la Euroliga, el equipo entrenado por Evgeny Pashutin ocupa la penútima plaza con un balance de 3-8, mientras que los gasteiztarras son quintos con 7-4. Ello indicaría que el Baskonia, aun sin Bargnani, parte de favorito, pero lo cierto es que Unics Kazan engaña, ya que su juego –a rachas, ciertamente– y sus resultados no casan del todo.

A esa suerte de «Bilbao Basket del Este» –Banic, Colom y Latavious Williams defendieron a los hombres de negro; Orlando Johnson fue temporero baskonista– no le falta anotación –85,9 puntos por partido, por 86,2 del Baskonia–, sobre todo de la mano de Langford. El escolta es el principal artillero de la Euroliga, con 23 tantos por encuentro. Es su intermitencia y esa dependencia de Langford la que los viene relegando a la cola de la Euroliga.

Aprender de los errores

Pero más allá de frenar las virtudes rivales, los gasteiztarras se conjuran en corregir sus errores. Así decía, al menos, Tornike Shengelia en la previa.

«De nuestro equipo me encanta que aprendemos de nuestros errores. Después de cada partido que perdemos, corregimos las cosas que hemos hecho mal y, muchas veces, acabamos ganando», explicaba el georgiano.