Trump quiere acercarse a Moscú y tranquilizar a los republicanos
Donald Trump volvió a insistir ayer en su voluntad de acercarse a Moscú, pero al mismo tiempo designó como nuevo director de Inteligencia a un exsenador que sufre sanciones impuestas por Rusia, un gesto que debería llevar tranquilidad a los estadounidenses que temen que el presidente electo sea indulgente con el Gobierno ruso.

«Tener una buena relación con Rusia es una buena cosa, no una mala cosa. ¡Sólo los estúpidos o los imbéciles pensarán que está mal!», indicó en mensajes escritos en Twitter en la mañana de ayer. Una posición que va en sentido opuesto a la de numerosos legisladores republicanos, históricamente hostiles a Moscú. «Ya tenemos suficientes problemas en todo el mundo como para sumarle otro. Cuando sea presidente, Rusia nos respetará mucho más que ahora y nuestros dos países tal vez trabajen juntos para resolver algunos de los grandes problemas de este mundo», escribió.
La línea de actuación del presidente electo sigue siendo difícil de definir, ya que al mismo tiempo que expresaba su deseo de trabajar con Moscú, anunciaba el nombramiento de Dan Coats en el estratégico cargo de director nacional de Inteligencia. Coats es objeto de sanciones por parte de las autoridades rusas.
Este exsenador de 73 años «dirigirá la vigilancia permanente de mi administración a quienes buscan perjudicarnos», destacó Donald Trump. «Estoy seguro de que el senador Dan Coats es la elección correcta».
Esta designación es un asunto muy sensible para el millonario presidente electo, en plena polémica con los servicios de inteligencia de EEUU a raíz de los ataques informáticos atribuidos a Rusia durante las elecciones del pasado noviembre.
Trump ha manifestado públicamente su escepticismo sobre la injerencia rusa en los hackeos, en oposición a los organismos de inteligencia de EEUU, que el viernes publicaron un informe en el que acusan directamente al presidente Putin de haber ordenado operaciones de desinformación y pirateo informático para ayudar a elegir al magnate y desprestigiar a su rival, Hillary Clinton.
Cargo creado tras el 11-S
El republicano volvió a la carga ayer en Twitter, para denunciar «la grave negligencia» del Partido Demócrata, que, según él, permitió que le piratearan miles de mensajes electrónicos de altos dirigentes del partido. «Las informaciones indican muy claramente que no hay absolutamente ninguna prueba de que el pirateo haya influido en los resultados de la elección. ¡Las urnas electrónicas no se vieron afectadas!», escribió ayer Donald Trump.
La designación de Dan Coats, senador republicano saliente por Indiana, como jefe del espionaje estadounidense debería tranquilizar a los que temen que Trump sea demasiado débil con Rusia. Ese cargo fue creado tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 y coordina la actividad de las 16 agencias de inteligencia estadounidenses, entre ellas la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Policía federal de Estados Unidos (FBI) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
Un veterano de Irak llevó a cabo el ataque que dejó cinco muertos
El aeropuerto de Fort Lauderdale reinició sus operaciones ayer, después de haber vivido caóticas escenas el día anterior, cuando un hombre abrió fuego contra la multitud y dejó cinco muertos y seis heridos. Hacia las 13:00 horas del viernes, Esteban Santiago sacó un revólver y comenzó a disparar contra todos en la terminal 2. Santiago, un exmilitar de 26 años que combatió en Irak, fue arrestado sin resultar herido tras dejar escenas de viajeros corriendo para salvar sus vidas. GARA

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