Mikel INSAUSTI
Crítico cinematográfico

El porno feminista se va abriendo camino

Mientras el porno tradicional agoniza y varios personajes sucumben a la locura de un machismo que ya no hace ni gracia en su supuesta versión humorística, el porno feminista va creciendo y dando paso a nuevas formas de producción alternativas, que nada tienen que ver con las corruptelas de un sector en apariencia liberal pero que está conectado con las cloacas de la explotación sexual.

Como avanzada de las nuevas tendencias nos encontramos con la joven cineasta sueca Erika Lust, la cual desarrolla su trabajo desde Barcelona. Es conocida por sus largometrajes “Barcelona Sex Project” (2008), “Life Love Lust” (2010) y “Cabaret Desire” (2012), además de las colecciones de cortos “Cinco historias para ella” (2007) y “XConfessions” (2013-2016), basados en relatos enviados por mujeres anónimas.

Acaba de poner en marcha un proyecto para nuevas realizadoras al que destina 250.000 euros de entrada. Pero lo importante son los cuatro mandamientos de su ideario: han de ser películas pensadas para el placer femenino; han de contener valores cinematográficos; han de exponer todo tipo de físicos, edades y razas sin prejuicio alguno; y, por último, han de utilizar métodos de producción éticos y de acuerdo con las categorías profesionales.