La lepra, estancada

La lepra parece lejos de desaparecer según los últimos datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS): en 2015 se registraron un total de 210.758 casos en todo el planeta, apenas un 1,5% menos que los 213.899 del año anterior, y se han incrementado las nuevas detecciones en niños y, sobre todo, las recaídas. La Asociación Fontilles, que trabaja desde hace más de cien años en el abordaje de esta enfermedad, lamenta que estos datos reflejan un «estancamiento» en el proceso de eliminación de la dolencia ya que cada dos minutos se sigue produciendo un nuevo caso a nivel mundial.
«Si sigue existiendo es debido a la pobreza, que facilita su transmisión, y al miedo al rechazo y al maquillaje de datos por parte de algunos gobiernos, que dificultan su atención temprana», lamenta B. Vijayakrishnan, delegado de Fontilles en India, en declaraciones realizadas a Efe el domingo, Día Mundial de esta enfermedad.
La lepra está producida por el bacilo “Mycobacterium leprae” y afecta a la piel, los nervios periféricos y las mucosas de las vías respiratorias altas.
Los últimos datos muestran que la enfermedad ha avanzado de forma absoluta en África (un 7,5% más) y el sudeste asiático (un 0,8%).

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