Más de 800 participantes en el Festival de Piano de Andoain
El Centro Cultural Bastero acogerá este fin de semana, por decimosegundo año consecutivo, el Festival de Piano de Andoain, que hace unas semanas cerró su convocatoria con cifras desbordantes: más de 800 niños y jóvenes participarán en las diversas categorías de este concurso que rebasó hace tiempo las fronteras de Gipuzkoa y que sigue creciendo año tras año.

Mañana sábado, a partir de las nueve de la mañana, dará comienzo en el Centro Cultural Bastero la fase competitiva del XII Festival de Piano de Andoain, la cita pianística más multitudinaria de Euskal Herria. Como ya ocurrió en su edición de 2016, el concurso ha superado una vez más las 800 inscripciones, lo que da una muestra de la salud de la enseñanza pianística en Euskal Herria. Todos los participantes son estudiantes de piano de hasta 18 años de edad, que compiten en tres categorías en función de su edad y destreza, y en tres modalidades en función de si se presentan en solitario, a 4 manos o a 6 manos. Serán en total 27 audiciones distribuidas durante el maratoniano fin de semana, con entrada libre hasta completar aforo y en las que se podrán escuchar 776 obras, de todo tipo de estéticas y dificultades, aunque con una presencia destacada de los compositores Scott Joplin y Georg Philipp Telemann, ya que el festival ha querido conmemorar el 100 y 250 aniversario de su muerte.
El Festival de Piano de Andoain nació hace doce años por iniciativa de seis profesoras de piano, que formaron la asociación Seiasle, organizadora del festival junto al Ayuntamiento de Andoain. «Fue al cambiar el sistema de enseñanza musical, que tenía como novedad la eliminación de los exámenes», recuerda la eibartarra Isabel Laspiur, una de aquellas fundadoras.
«Anteriormente los niños de los pueblos iban a examinarse a Donostia y eso creaba un objetivo para el curso, una motivación para estudiar. Así que se nos ocurrió la idea de montar un festival que sirviera para que los estudiantes de piano se reunieran para tocar unos frente a otros, motivándoles así a superarse». En aquella primera edición fueron ya 400 los participantes, pero en el curso de una década el número se ha doblado. «Y no podemos crecer mucho más», afirma Laspiur, «porque ya no entraríamos ni podríamos organizarlo en condiciones», a pesar de que cuentan con más de 80 voluntarios que coordinan las idas y venidas de los niños por un Centro Cultural Bastero abarrotado.
Aunque el concurso entregue medallas de bronce, plata y oro entre los estudiantes, en Bastero suele imperar un ambiente más festivo que competitivo. Ana Ansola, una de las jurados en la pasada edición, reconoce que «más que juzgar la perfección de las interpretaciones, se trata de valorar el esfuerzo que han hecho estos niños que suelen disponer de un tiempo limitado que dedicarle al piano». La presencia de un jurado, sin embargo, les empuja a superarse. «Las medallas les animan a venir con una actitud más comprometida. Todos tienen asegurada una medalla de bronce o de plata, pero la de oro solo la damos en los casos en los que detectamos un trabajo muy elaborado». A los más destacados les premian además con una mención honorífica, que les da derecho a actuar en el concierto de clausura que tendrá lugar el domingo, a partir de las 18.30.

Piden cuentas por la contratación pública de dos directivos de Solaria

El PNV cesa a tres ediles de Getxo imputados por el derribo del palacete

Euskal Estatua helburu, egitekoa eta zuzendaritza eraberritu ditu Sortuk

«A esta generación le toca poner las bases del Estado vasco»
