De Afganistán a Boadilla del Monte
Un soldado español vuelve a casa tras una misión en Afganistán. El comité de bienvenida está únicamente compuesto por su prometida, y la fiesta que le ha organizado es todo lo que el hombre podría desear. Después del horror de la guerra, la vida vuelve a sonreír al protagonista de esta historia... hasta que despierta a la mañana siguiente junto al cadáver de una joven mujer desconocida. A partir de ahí, el combatiente vuelve a armarse de valor para emprender una desesperada y trepidante carrera en busca de la verdad y del amor de su vida. ¿Quién dijo miedo? Para su primer largometraje, el director de origen mejicano Eduardo H. Garza se atreve con una mezcla explosiva entre suspense y acción (con la amenaza yihadista como telón de fondo), tirando de ingenio y de recursos propios para que la magia del cine llegue allá donde no puede el músculo de una producción limitada. Así, entre planos cortos, buen ojo con las localizaciones y juegos con el montaje, Boadilla del Monte se transforma en la antigua (?) nación talibán. Estará por ver si el thriller español sigue dando señales de su excelente estado de salud.

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