GARA
parís

Hollande apela a la «ejemplaridad» de los políticos tras la dimisión de Le Roux

Matthias Fekl sustituyó ayer al dimisionario Bruno Le Roux al frente de Interior en un Estado francés en situación de emergencia que se prepara para unas elecciones clave. Cuando los escándalos se suceden, François Hollande apela a la ejemplaridad de los políticos, en alusión a Fillon.

El nuevo ministro francés de Interior, Matthias Fekl, asumió ayer el cargo en sustitución de Bruno Le Roux en un momento que consideró «delicado» por la elevada amenaza «terrorista», la lucha contra la inmigración irregular y la proximidad de unas elecciones cruciales.

En ese contexto, en el discurso de asunción del puesto, Fekl aseguró que tratará de «garantizar la continuidad del Estado», con particular atención a que las elecciones presidenciales de abril y mayo se desarrollen «con respeto máximo a los principios democráticos».

El nuevo ministro, el más joven de la V República a sus 39 años, reconoció que la «lucha antiterrorista» tendrá lugar «en un contexto de una gravedad excepcional y un nivel de amenaza excepcionalmente elevado», y se comprometió a afrontar «el reto nacional y europeo» que supone «el control de los flujos migratorios».

Fekl, que compareció junto a Le Roux, aplaudió la decisión de su antecesor de abandonar el cargo después de que la Fiscalía financiera abriera una investigación preliminar, tras nuevas revelaciones periodísticas, por los empleos que dio a sus hijas eran adolescentes, como asistentes parlamentarias, cuando era diputado.

El nuevo ministro afirmó que Le Roux actuó así «con responsabilidad, con solidaridad con el Gobierno y con la voluntad de establecer su honestidad».

El relevo se produce en el tramo final de la Presidencia de François Hollande, que había hecho de la lucha contra la corrupción una de sus banderas.

Le Roux tuvo que dimitir por acusaciones similares a las que frenan en los sondeos al candidato derechista al Elíseo, François Fillon, que empleó como asistentes parlamentarios a su esposa y a dos de sus hijos.

Los paralelismos entre ambas situaciones fueron esgrimidos por el propio Hollande, para marcar diferencias entre ambos.

Fillon, quien había prometido dimitir si la Justicia le imputaba por los supuestos empleos falsos –algo que ya ha sucedido–, rectificó posteriormente para señalar que «sólo los franceses» podrían «juzgarle en las urnas».

Hollande pidió ayer «ejemplaridad» a «quienes aspiran a las más altas responsabilidades», en velada alusión a Fillon, que se defendió recurriendo de nuevo a la teoría del complot urdido desde el Gobierno para acabar con su candidatura.

El aspirante de la derecha, que según las encuestas quedaría fuera de la segunda vuelta, en declaraciones a la emisora France Info acusó al jefe del Estado de dirigir una «maquinación». «Caen las máscaras y la maquinación es ya visible para todos los franceses. Cada semana hay filtraciones del secreto de instrucción organizadas por los servicios del Estado», señaló.

Ante la petición de algunos de sus adversarios de que siga los pasos de Le Roux y se retire de la campaña, Fillon afirmó que «son cosas diferentes». «Yo no soy ministro del Interior, soy candidato a las presidenciales. Esto es un ataque sin precedentes contra el proceso democrático», indicó.

Niegan que Fillon mediara para una cita con Putin

El Kremlin desmintió ayer que el candidato conservador a la Presidencia francesa, François Fillon, hubiera intermediado para organizar una reunión entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el multimillonario libanés Fouad Makhzoumi durante la celebración del Foro Económico de San Petersburgo en 2015, como denunció el martes “Le Canard Enchaîné”. «Las reuniones del presidente se organizan por su servicio de protocolo y eso excluye cualquier posibilidad de intermediación. Parece ser un enésimo bulo», dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

“Le Canard Enchaîné” acusó a Fillon de haber cobrado a Makhzoumi 50.000 dólares por organizarle una cita con Putin y otra con Patrick Pouyanné, de la petrolera Total, a través de su consultora 2F Conseil, que a principios de 2015 firmó un contrato con Future Pipe Industries del libanés

“Le Monde” informó en febrero de que 2F Conseil, cuya opacidad en contratos alimenta las dudas sobre un conflicto de intereses, le reportó más de 750.000 euros entre junio de 2012 y diciembre de 2015.