Agustín GOIKOETXEA
BILBO

Manu Cabacas arremete contra los que persiguen la impunidad

La familia de Iñigo Cabacas criticó ayer a quienes persiguen que el caso quede impune, con mención especial al portavoz parlamentario del PSE y a los sindicatos policiales. El padre del joven preguntó a José Antonio Pastor «cómo puede justificar» lo que le sucedió. «No intente engañar a la gente –le dijo a Pastor–, no desvíe las responsabilidades, porque la única responsable de la muerte de Iñigo es la Ertzaintza y sus responsables políticos y policiales».

El callejón de María Díaz de Haro, en el barrio bilbaino de Indautxu, se quedó ayer pequeño para acoger a las personas que participaron en el homenaje a Iñigo Cabacas al cumplirse cinco años de que el joven cayera herido de muerte por un pelotazo de la Ertzaintza. Familiares y amigos exigieron que se haga justicia, depurándose las responsabilidades penales y políticas de aquellos hechos.

El acto, al que asistieron varios centenares de personas, terminó con la intervención de Manu Cabacas e Iraia Amorrortu, prima del joven. El padre incidió en que nadie asume responsabilidades. «Cinco años de dolor, de sufrimiento, de humillación, cinco años en los que la familia y amigos, junto con vosotras y vosotros, venimos luchando para que la muerte de Iñigo no quede impune», dijo.

Apuntó a que transcurrido un lustro, un auto judicial reconoce lo que las personas que estaban aquella noche en el callejón vienen repitiendo: «Que la actuación de la Ertzaintza aquel 5 de abril, la carga tras la que murió Iñigo, fue injustificada y desproporcionada». «Las personas que la vivieron así lo dijeron, sin embargo, la clase política y Ertzaintza se han dedicado durante estos cinco años a negar la evidencia y a intoxicar la realidad con versiones que nada tenían que ver con lo sucedido», denunció Amorrortu.

Cabacas señaló que el objetivo es «desviar la atención, desviar sus responsabilidades y sobre todo y lo que es más grave, justificar la muerte de Iñigo», apostillando su sobrina que «hay quienes siguen empeñados en tergiversar la realidad». El padre se dirigió al portavoz del PSE en la Cámara de Gasteiz, José Antonio Pastor, interpelándole por «¿cómo puede seguir usted diciendo que la actuación fue justificada? ¿Cómo puede usted justificar la muerte de Iñigo?». Le pidió a Pastor que «no intente engañar a la gente, no desvíe las responsabilidades, la única responsable de la muerte de Iñigo es la Ertzaintza y sus responsables policiales y políticos».

El papel de los sindicatos

Lo mismo dijo a los sindicatos de la Policía autonómica. «¿Por qué seguir justificando lo injustificable? ¿Cómo podéis decir que es una injusticia que se depuren las responsabilidades por la muerte de Iñigo? Que los imputados tienen familia. ¿Y qué pasa con nosotros y nosotras, la familia de Iñigo?», insistió.

Iraia Amorrortu comentó que «estas actitudes y manifestaciones evidencian que algunos no quieren esclarecer lo que pasó. No quieren que se depuren responsabilidades. En definitiva, buscan impunidad. Estos políticos y la propia Ertzaintza están alejados de la ciudadanía, de lo que ésta les exige, que nos da miedo. Una sociedad avanzada y democrática no se merece una clase política y una Policía así».

Su tío dijo que «tristemente es lo que tenemos y consiguen sus objetivos, sus pactos de silencio, sus mentiras, sus versiones intoxicadoras, su falta de colaboración, sus obstáculos en la investigación... Han aportado su granito de arena hacía la impunidad». Se preguntó cómo no se actúa contra los escopeteros que reconocieron que dispararon o «Ugarteko», también los máximos responsables de la Ertzaintza que aquel día diseñaron el operativo, los que dieron las órdenes y los políticos que estaban al frente de Interior.

«El camino está siendo duro, muy duro. No nos lo están poniendo fácil. Una vez más, les decimos alto y claro que aquí vamos a seguir, que no vamos a parar hasta conseguir que se haga justicia con Iñigo», prometió.