V.E.
NIEVE NEGRA

Martín Hodara y el efecto Antoine Fuqua

Hace poco menos de un mes, a raíz del estreno de “Redención”, comentábamos el curioso caso de Antoine Fuqua, ese afortunadísimo director que se las ingenia para contar, proyecto tras proyecto, con el mejor equipo técnico/artístico con el que cualquiera podría soñar. Pues bien, esta semana llega a nuestras salas “Nieve Negra”, el nuevo film de Martín Hodara, quien podría definirse como la versión argentina del mencionado Fuqua.

Y es que después de habernos dejado fríos con su anterior film, “La señal”, vuelve a repetir resultados, con el agravante, una vez más, del potencial desaprovechado. A sus órdenes, dos de los actores más talentosos y con más proyección que podía darle su cinematografía, además de uno de los valores en alza en el otro lado del charco. Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia y Laia Costa (todos ellos fatal dirigidos) se enfrentan en el fin del mundo, en un drama familiar de gravedad atávica... y de impacto prácticamente nulo. La historia está presentada de forma impecable, con una fotografía y una banda sonora que nos remiten a las mejores producciones de prestigio. Por desgracia, a la que Hodara va descubriendo las cartas, sale a relucir lo absurdo de un relato solo sustentado por un envoltorio de contrastada vistosidad... pero de escasa calidad.