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belgrado

Jóvenes serbios mantienen las protestas que muestran su hartazgo

Las protestas contra el poder de Aleksandar Vucic, ganador de las elecciones presidenciales serbias, entraron ayer en su décima jornada. Miles de serbios, la mayoría jóvenes, mostraron su hartazgo y deseo de cambio. «Vucic, ladrón, has robado las elecciones», gritaban en marchas que desfilaban entre los ministerios y edificios oficiales con un gran estruendo de tambores y silbatos. «Contra el terror del Gobierno», «Abajo la dictadura», se leía en las pancartas.

El hartazgo desborda el simple descontento postelectoral y tiene también su origen en los salarios, las condiciones de trabajo, la libertad de los medios, la politización de las instituciones públicas o la corrupción.

Vucic, líder del SNS, ganó las presidenciales en la primera vuelta el pasado 2 de abril con un 55% de los votos, muy por delante de Sasa Jankovic (16%).

Parte de la población, sobre todo la juventud urbana, no aceptó la victoria, mientras la oposición acusa al presidente electo de controlar los medios de comunicación y tendencias autoritarias.

&dcThree;Sin líderes

Gran parte de esta juventud no vota o arrastra su desilusión de votación en votación, y ha optado por el camino de la calle en Belgrado, Nis o Novi Sad. «Queremos mostrar que no somos pasivos, no somos una generación Coca Cola, que nuestro voto cuenta», señala Mima, estudiante de 21 años.

Aunque sindicatos de jubilados, estudiantes y policías les han mostrado su apoyo, no ha surgido ningún líder ni organizador, lo que puede debilitar su continuidad. Andrej, estudiante de filosofía, afirma que el objetivo es «evitar la cultura del líder».