Aimar ETXEBERRIA
EDIMBURGO

El segundo referéndum de independencia en Escocia, aplazado pero no descartado

Escocia no votará por segunda vez sobre su independencia entre otoño de 2018 y primavera de 2019, sino que será entonces cuando el Gobierno escocés comience a trabajar en la legislación necesaria para ello.

Más de dos meses después de que anunciara una comparecencia para ofrecer más detalles sobre el devenir del segundo referéndum de independencia, la primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, intervino ayer en el Parlamento de Holyrood para informar de que su Gobierno ha decidido aplazar la implementación de la legislación necesaria para que los escoceses vuelvan a las urnas y voten sobre la independencia del país.

Ligó su decisión a las negociaciones del Brexit, e incidió en su deseo de que los escoceses puedan ejercer el derecho a decidir al término de las conversaciones entre Londres y Bruselas, al considerar que para entonces los términos del abandono británico de la Unión Europea estarán claros. No obstante, no se puede obviar la influencia de los resultados de las elecciones generales británicas del pasado 8 de junio en la decisión de la líder escocesa, ya que su partido, el SNP, perdió 21 parlamentarios y casi 500.000 votos, aunque retuvo la mayoría absoluta en cuanto a escaños.

El anuncio de Sturgeon no fue bien recibido por los grupos de la oposición en el Parlamento de Holyrood. Tories, laboristas y liberal-demócratas pidieron a la primera ministra que desistiera por completo de su deseo de volver a llamar a las urnas, mientras que los verdes la instaron a mantener los plazos fijados cuando anunció por primera vez en marzo su intención de convocar un segundo referéndum de independencia.