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caracas

Los venezolanos acudieron a las urnas tras meses de confrontación en la calle

Los venezolanos votaron ayer en unas elecciones regionales claves tanto para el Gobierno como para la oposición porque eran un test para medir sus fuerzas después de cuatro meses de enfrentamientos violentos en las calles y una relativa calma en las últimas semanas.

Las elecciones regionales en Venezuela se celebraron ayer con un año de retraso y después de dos meses de tregua tras las protestas convocadas por la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para exigir la salida de Nicolás Maduro, que derivaron en enfrentamientos violentos que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio. Los venezolanos votaban a un ritmo lento y sin grandes colas en muchos colegios durante la primera mitad de una jornada.

Maduro, que se declara ganador del pulso en las calles, convirtió estos comicios en una legitimación de la Asamblea Nacional Constituyente, rechazada por la oposición por «fraudulenta» y ante la que deberán jurar su cargo los gobernadores electos para poder acceder a él.

«Esto es un triunfo de la democracia revolucionaria. La Asamblea Nacional Constituyente ha convocado esta elección con su poder plenipotenciario y tenemos que ir a votar por la paz», expresó Maduro, que hasta ayer controlaba 20 de las 23 gobernaciones.

La MUD aceptó participar en la contienda para relanzar su batalla contra el Gobierno y demostrar que aún es mayoría.

El de ayer fue el primer duelo electoral desde la victoria opositora en las elecciones parlamentarias de 2015, cuando rompió 18 años de hegemonía chavista.

«No se trata de gobernadores ni de partidos, sino de vencer a Maduro. Es una jornada histórica, reinicio de una etapa de presión que continuará contra la dictadura», señaló el diputado Freddy Guevara, uno de los líderes de las protestas.

«Vamos a deslegitimar a la Constituyente» con el voto masivo, pidió ayer el diputado opositor Miguel Pizarro.

Según algunos analistas, aunque la elección es regional incidirá en el nivel de presión internacional y en las posibilidades de un diálogo, tímidamente reanimado en setiembre en República Dominicana, pero congelado a la espera de estos comicios.

«Tendrán efecto en las negociaciones dirigidas a concretar una transición negociada que puede mostrar su punto culminante en la elección presidencial de fines de 2018», opinó el experto Eugenio Martínez.