Mikel INSAUSTI
NOCHE DE JUEGOS

¿Existe realmente la ludopatía responsable?

La publicidad de las casas de apuestas, en el colmo del cinismo, recomienda hacer un uso responsable del juego, como si una ludopatía fuera algo que pueda controlarse. “Game Night” es una comedia negra que demuestra la imposibilidad de mantener bajo control el hábito al juego cuando la partida se les va de las manos a cuantos participan en ella, y eso que los y las protagonistas se reunen solo una vez a la semana para echar una partidita entre vecinos a cualquier juego de mesa conocido, ya sea el de acertar los títulos de las películas por señas, u otros como el Monopoly, Scrabble, Trivial o demás. Todo se desmadra, de acuerdo con los canones de la comedia gamberra, la noche en que el hermano del habitual anfitrión decide organizar en su casa la timba de las timbas, con un lujoso deportivo de alta gama como premio gordo.

Hay un par de gags en la película de los que provocan carcajadas a raudales, y que no son ocultados en el trailer promocional, coincidentes con la escena del lavado del perro ensangrentado y la desinfección de la herida de bala con vino Chardonnay. Por lo visto han sido más que suficientes para que “Game Night” haya contado con el favor del público estadounidense, pues ya ha doblado en ingresos de taquilla el presupuesto de 37 millones de dólares. Como quiera que el actor Jason Bateman es también el productor, hay que reconocer que tiene muy buen ojo para el humor comercial con ciertos y calculados toques de originalidad o atravemiento argumental.

Le va bien al depositar su confianza en el guinista mark Perez, que también escribió para él la exitosa “Cómo acabar con su jefe” (2011). Posteriormente escribió para la dupla de directores formada por John Francis Dale y Jonathan Goldstein “Vacaciones” (2015), por lo que todo queda en casa con un equipo en el que todos se conocen bien.