A Griezmann y al Atlético no les deslumbraron los focos
Los rojiblancos se adjudican el sexto trofeo –segunda Europa League– de la eraSimeone, que vio el partido desde la grada, con dos goles de Griezmann.

O. MARSELLA 0
ATLÉTICO MADRID 3
El Atlético Madrid sigue sumando trofeos a sus vitrinas. En su década más productiva por palmarés hay que añadirle una nueva Europa League, la tercera de su historia, lo que supone el sexto título de la era Simeone. Y en el Parc Olympique Lyonnais, el denominado estadio «inglés» con capacidad para 59.186 espectadores, lo hizo como solo este equipo del técnico argentino sabe hacerlo: aprovechando las debilidades o errores del rival y sabiendo gestionar la renta a base de espíritu solidario.
En un escenario donde lo tenía todo en contra –tres cuartas partes de las gradas estaban ocupadas por hinchas marselleses–, los colchoneros supieron frenar la embestida ‘local’ de los primeros minutos, en los que el Marsella, nada más sacar del centro del campo, envió el balón directamente fuera de banda en campo visitante –parece ser que no es la primera vez que utilizan esta curiosa táctica–.
Tras esa primera jugada anecdótica, los franceses siguieron marcando territorio, hasta el punto de incluso disponer de una ocasión clarísima que hubiese cambiado el signo del partido, pero Germain envió arriba ante Oblak una buena jugada trenzada entre Thauvin y Payet.
Sin embargo, el equipo de Rudi Garcia sufrió dos golpes muy duros en pocos minutos de margen. El primero, y el mayor, el gol de Antoine Griezmann. Al “Principito”, a 70 kilómetros de su casa natal, no le tembló el pulso y aprovechó un fatal error de la zaga local para anotar a placer. El segundo contratiempo fue la lesión de Payet, el máximo asistente de la Europa League este curso, que abandonó el terreno de juego consolado por sus compañeros y Griezmann.
Mazazo tras la reanudación
Faltaban otros 45 minutos para que los galos intentasen al menos el empate, pero a los cuatro minutos de la reanudación, de nuevo Griezmann, con muchísima sutileza, picaba el balón ante Mandanda para poner el 0-2. El palo, tras cabezazo de Mitroglou, evitó una posible voltereta en el 81. Esta vez la suerte también era aliada rojiblanca. Gabi, en el 89, puso la puntilla, y Griezmann fue ovacionado al ser sustituido por Fernando Torres, que levantó el único trofeo con el equipo de su vida.
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