Mikel CHAMIZO
FINAL DEL 50 CERTAMEN CORAL DE TOLOSA

El coro Kamer Koris de Riga se alzó con el Gran Premio Coral de Tolosa

El certamen coral de Tolosa celebró ayer la gran final de su 50 edición, un aniversario que el centro de iniciativas de Tolosa, organizador del evento, ha querido celebrar invitando a 16 de los mejores coros que han pasado por la historia reciente del concurso.

Entre el jueves y el sábado tuvieron lugar las cuatro sesiones competitivas del 50 Certamen Coral de Tolosa, en las que participaron coros de Japón, Filipinas, Gran Bretaña, Estados Unidos, Indonesia, Noruega, Suecia, Cuba, Letonia, Ucrania, Estado francés, Alemania, Estado español y Euskal Herria, abarcando una diversa representación de las escuelas corales del mundo y con un nivel de calidad, en general, muy elevado. El jurado, compuesto por ocho figuras de prestigio del mundo coral, como el británico Peter Phillips o el estadounidense Gary Graden, anunció el sábado por la tarde a los cuatro coros finalistas, que volverían a competir entre sí el domingo para hacerse con el Gran Premio del Certamen y la clasificación para el Grand Prix Europeo que se celebrará el año que viene en Arezzo (Italia).

Los cuatro coros finalistas fueron, justamente, los que ya partían como favoritos antes de iniciarse el concurso: Batavia Madrigal Singers de Indonesia, que el domingo mejoró notablemente su actuación del jueves, con una versión de “O magnum mysterium” de Kevin Memley en la que hicieron gala de un precioso color tímbrico y una emotividad a flor de piel. Tras ellos, el Kamer Koris de Riga se la jugó presentando la que seguramente fuera la obra más difícil que se escuchó en todo el concurso, “Neviens putnis” del británico Gabriel Jackson, que los letones cantaron además con impactante virtuosismo. 

El tercer finalista fue el St. Jacobs Vokalsemble de Estocolmo, un coro de escuela escandinava que destacó por su perfección técnica, equilibrio y empaste, y que podría haberse convertido en el favorito si hubiesen arriesgado con interpretaciones un poco más pasionales. Por último, compitió el Oreya de Ucrania, probablemente el coro con más personalidad y musicalidad de este año, pero que pudo restar puntos debido a varios errores de ejecución en las sopranos.  

 

Palmarés repartido

Tras la deliberación del jurado, se pasó a anunciar los premios en la diversas categorías. Así, el Premio del Público fue a parar al Kamer Koris de Riga, que agradeció el galardón interpretando una pieza de Xabier Sarasola. Se reveló después el Premio a la Mejor interpretación de una obra vasca, para los asturianos El León de Oro por su versión de “Bidasoa” de Javi Busto. A continuación, el Premio a la Mejor interpretación de una obra fue para el coro alemán Kammerchor Saarbrücken, por su defensa de “Friede auf Erden” de Arnold Schönberg, que volvieron a interpretar para el público congregado en el teatro Leidor. 

El único galardón que se quedó en casa fue el de Mejor director, que recibió Gabriel Baltés por su trabajo con KUP Taldea. El Premio al Mejor programa, por su parte, se lo llevó St. Jacobs Vocalensemble de Estocolmo. En medio de una gran expectación, el diputado general de Gipuzkoa Markel Olano subió al escenario para entregar el Gran Premio del Certamen, que fue a parar a los letones Kamer Koris, que recibieron una cálida y larguísima ovación.