El Bizkaia aguarda una final sin distracción alguna
Mikel Urrutikoetxea e Iker Irribarria aprecian pocas diferencias entre los lotes apartados por ambos de cara a una final que, al margen de su dilación, no presenta ruido externo alguno.

Con la seguridad de verse confirmada como sede para las grandes finales del Manomanista y el Parejas al menos hasta 2022, el Bizkaia de Bilbo aguarda con serenidad las horas que faltan para albergar su vigesimoprimera final desde que se inaugurara en 2011. Esa garantizada estabilidad ha dado pie a nuevas inversiones como la pantalla led de 2x1metros inaugurada ayer en la zona de taquilla, o el nuevo sistema de sonorización que se espera suponga una sustancial mejora con respecto al anterior. Los 34 altavoces distribuidos sectorialmente ofrecieron ayer un gran sonido en las pruebas musicales y también el sonido de la pelota, ese gran debe del recinto de Miribilla, fue mucho más nítido que en el pasado, aunque el gran examen lo deberá superar pasado mañana, con 3000 personas llenando el recinto bilbaino. Ayer todavía quedaban en torno a un centenar de entradas por vender, la mayoría canchas, que esperan liquidar a medida que el gran día se acerque.
Esta vez, la elección de material no servirá para echar picante en las horas previas a una final en la que, sin polémicas, ni controles antidoping como en el Parejas, el aplazamiento asumido por todo el mundo sin la menor estridencia ha sido el único elemento mínimamente desestabilizador.
Y es que el material, elemento de disputa en este tipo de partidos importantes, especialmente si los aspirantes pertenecen a empresas diferentes, no dio la más mínima opción a la crítica a ninguno de los protagonistas, que salieron encantados con el lote que llevaba apartado en la casa de Usurbil de Martín Alustiza desde la primera de mayo, cuando se desconocía la identidad de los dos pelotaris que se jugarían la txapela.
«Me he quedado a gusto con las dos pelotas que he elegido, son buenas para jugar este tipo de partido y creo que él también se habrá quedado a gusto con las elegidas. Igual las mías andan un pelín más por debajo que las de él. En un principio contento pero siempre he dicho que luego el día del partid, con el calor, las pelotas suelen cambiar y ya veremos lo que pasa», apuntó un Mikel Urrutikoetxea que se decató por dos cueros de 106,6 y 106 gramos.
«Yo te diría que las diez pelotas que había eran bastante parecidas. Igual alguna tenía más salida que otras, alguna se quedaban más en el frontis y en el suelo pero, en general, bastante parecidas», agregó el delantero de Zaratamo que, acompañado por Rubén Beloki, se tomó algo más de tiempo en su elección que su rival.
Sin problemas
Iker Irribarria, que realizó un último entrenamiento previo a la elección, contó con la ayuda de Jon Apezetxea y Jokin Etxaniz a la hora de decantarse por el material con el que jugarse la txapela del Manomanista y sus sensaciones fueron muy similares a las del de Baiko.
«No ha habido ningún problema en la elección, creo que cada uno tenía lo que buscaba y así lo hemos hecho», afirmó el de Arama que tampoco encuentra mucha diferencia entre el lote apartado por Urrutikoetxea y el suyo. La báscula también confirmó esta sensación, pues si que las de Aspe son un poco más ligeras, 105,6 y 106,1 gramos, pero sin diferencias sustanciales.
Para lo que sí sirvió la elección de material fue para confirmar que la zurda de Mikel Urrutikoetxea está plenamente recuperada. «Estoy recuperado al 100%. Al final a nadie le gusta tener que pedir un aplazamiento, pero al final, por respeto al espectador, la prensa, al contrario mismo... había esa opción, la mano no la tenía nada bien, la tenía bastante inflamada y decidimos pedirla. La verdad es que la primera semana la tuve bastante mal, luego, a medida que iban pasando los días, las sensaciones iban siendo mejores, la inflamación había reducido y me dejaba entrenar. Esta última semana he podido entrenar bastante bien, con pequeñas molestias y la verdad es que contento. Por eso digo que si el domingo salgo a esa final salgo con todo y no habrá ninguna excusa, la mano está bien», explicó el de Baiko.
Iker Irribarria, por su parte, reconoció que las tres semanas desde que lograra el pase a la final se le han hecho largas, «estando bien, dos semanas ya son largas y qué decir de otra más, pero estábamos concienciados y la preparación ha ido sin ningún tipo de contratiempo y con ganas de jugar».
Conformes con el escenario
Se puede decir que Mikel Urrutikoetxea gozará con la condición de local en un frontón tan cercano a su casa, apenas tarda 8 minutos en llegar en coche, y en el que ha disputado la gran mayoría de sus partidos del Manomanista, la final será el tercero de los tres que le separaban de la txapela, pero la elección del Bizkaia tampoco supone excesivos problemas para Irribarria.
«Creo que es un frontón que me viene tan bien a mí como a él, porque se siente muy a gusto. En este frontón se hace mucho daño pegándole, la pelota coge mucho peso desde ahí atrás y el frontis está más lejos de lo que parece», afirmó del delantero de Arama.
Sin distracciones externas, será la pelota, y sólo la pelota, la que dicte sentencia el domingo.
Urrutikoetxea: «En estos partidos se ve quién es el más completo técnica y sicológicamente»
Al margen de la evolución de uno y otro, una de las grandes diferencias respecto a la final de hace tres años es que tanto Urrutikoetxea como Irribarria disputarán su primera final de la distancia sin botilleros a su lado una circunstancia que les obliga a llevar muy preparado el partido desde casa, por mucho que luego haya que improvisar.
En este sentido, Mikel Urrutikoetxea puso mucho énfasis a la respuesta que uno y otro pelotari puedan dar en los momentos calientes del partido. «Yo creo que los dos estamos preparados para jugar sin botilleros, los dos sabemos lo que tenemos que hacer en cada momento. Sí es cierto que en los partidos hay momentos en los que se pasa mal, en los que el contrario te está apretando y no encuentras la solución. En esos momentos malos se ve quién sabe estar más tranquilo y quién sabe salir de esos momentos. Entre semana solemos preparar para eso y por eso digo que ahora se ve tantos sicológicamente como técnicamente quién es el más completo», apuntó el de Zaratamo, pareciendo confiar en ese mayor poso de experiencia que posee ante un pelotari tan explosivo como Iker Irribarria, capaz de romper los partidos con su golpe.
Sin embargo, para el de Baiko su rival es mucho más que potencia. «Me preocupa todo de él, es un pelotari muy completo. Por algo ha sido campeón, está de nuevo en la final y tiene muchos recursos, no solo el golpe, termina muy bien y también defiende muy bien de aire».
Centrándose en su respuesta, reconoció que le preocupa su saque. «Es una de las cosas en las que no he andado muy fino. Si es cierto que en momentos he sacado bien, pero una de las cosas que creo se pueden mejorar y en eso estamos», apuntó el vizcaino, que ve una final al 50%.J.O.
Irribarria: «Estoy gozando la pelota, pero con Mikel no se puede esperar a que falle»
Los dos pelotaris parecen tener bastante claro por dónde pasan sus opciones de victoria e Iker Irribarria sabe mejor que nadie que, al margen del saque, su victoria debe cimentarse en esa extraordinaria potencia con la que es capaz de abrir grandes huecos. No obstante, sabe asimismo que su rival no es precisamente de esos que se derrumba fácilmente.
«En este frontón, si gozas y le das altura a la pelota desde el tres se hace mucho daño y creo que en los dos últimos partidos es ahí donde he mejor he estado. Pero hay que acabar los tantos, no se puede esperar a que Mikel falle. Debemos intentar tenerlo lo más atrás posible y terminar cuando tenga opciones», apuntó.
Dicho así parece sencillo, pero el de Arama es consciente de que enfrente tendrá a un rival durísimo, al que espera al 100% a pesar del aplazamiento solicitado. «Espero un partido duro, sé que es un pelotari que falla poco, que siempre está donde tiene que estar y, aparte de eso, se le ha visto con una gran soltura. Le pega mucho a la pelota, le sale bien de la mano y, cuando un pelotari completo juega así, es difícil ganarle».
El saque se antoja importantísimo en toda lucha individual y la referencia para el de Aspe es la semifinal ante Elezkano, en la que le hizo mucho daño con el disparo inicial, arrimando mucho la pelota a pared izquierda. Sabe que cada partido es distinto, que no todos los días se saca igual, pero la referencia está clara y tratrá de repetir. Por contra, sabe que su rival querrá moverlo en la cancha y es consciente de que le buscará la derecha, por lo que buscará ser él el que marque el ritmo del partido y el que mande en la cancha. J.O.

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