La cara más perversa del racismo

El fulgurante inicio de la carrera del cineasta afrobritánico Steve McQueen tocó techo con este su tercer largometraje, que llegó tras los prometedores “Hunger” (2008) y “Shame” (2011). Una consagración avalada por tres premios Óscar a Mejor Película, Mejor Guion y Mejor Actriz Secundaria (Lupita Nyong’o), además de un Globo de Oro, dos Bafta y el triunfo en el festival de Toronto.
“12 años de esclavitud” (2013) se basa en las memorias del músico afroamericano Solomon Northup, quien a pesar de ser un ciudadano libre admirado por su virtuosismo con el violín, fue secuestrado en Nueva York el año 1841, para ser vendido como esclavo a una plantación de Louisiana. Al contrario de otros hermanos y hermanas de raza que habían nacido y se habían criado en la esclavitud, Solomon nunca se resignó a un destino de trabajos forzados y luchó por recuperar la libertad que le había sido arrebatada. La crónica de su resistencia está narrada con una brutal intensidad y un gran realismo histórico.

«El algoritmo se ha erigido en una arma de guerra»

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo

«El imperio norteamericano quiere llevarse el petróleo sin pagar»

Una iniciativa europea contra el pacto UE-Israel busca un millón de firmas
