Ategorrieta: indignación
El 22 de diciembre del presente, los ayuntamientos de Donostia y Pasaia homenajearon a los siete trabajadores muertos en una carga de la Guardia Civil en mayo de 1931 a la entrada de Ategorrieta. Un monolito con una fotografía, un texto explicativo y los nombres de los siete fallecidos. La fotografía incorporada al monolito me ha llenado de indignación. Se trata de la lectura del bando de guerra por parte de la autoridad militar en respuesta a la huelga general convocada por las asociaciones y sindicatos obreros denunciando la razia de la Guardia Civil. Una situación que provocó, además, decenas de detenidos, encarcelados, maltratados y heridos. La elección de esta imagen humilla a las víctimas, ya que, a fin de cuentas, se da visibilidad y protagonismo exclusivo a los verdugos. ¿Se imaginan que en el monumento a las víctimas donostiarras del franquismo de la calle Igentea, en la trasera de la Casa Consistorial, en vez de los contornos baleados, se hubiera colocado una reproducción de la lectura de Mola del bando de guerra de 1936? ¿O de la alocución de Franco en 1939 dando por concluida la guerra con la victoria del fascismo? Yo tampoco.

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