La verdad oculta tras el cuento de «Caperucita y El Lobo»

La conclusión a sacar de una película que pretende acabar con ciertos falsos mitos educacionales ha de ser positiva, porque “Mystère” (2021) trata de superar los miedos que tradicionalmente se inculcaban en las escuelas en torno a cuentos como “Caperucita y El Lobo”. Hoy es el día en que se habla más de respeto por la naturaleza salvaje que de defenderse de ella, aunque sigan perdurando conflictos como el que mantiene la ganadería con los depredadores que atacan a los rebaños de ovejas. Evidentemente, un producto de cine familiar que no llega a la hora y media de duración no puede entrar a fondo en temas tan polémicos, pero al menos no miente o engaña a la audiencia infantil, tocando cuestiones dramáticas de frente en todo lo concerniente a la realidad de la muerte y del consiguiente duelo, más doloroso si cabe en la etapa de la niñez.
Denis Imbert, que en la actualidad prepara un largometraje sobre un Forrest Gump francófono y rural, ha sido honesto al ficcionar una historia verdadera ocurrida en el Parque Nacional del Mercantour, y que por cuestiones logísticas ha rodado en los montes del Cantal y Lozère, en el Auvergne. Hubo una preparación previa para que la debutante Shanna Keil se metiera en el papel de la pequeña Victoria, y durante fines de semana y vacaciones mantenía el contacto con la camada de lobeznos hasta familiarizarse con estos animales, y que a su vez llegaran a aceptarla como una más. Es por eso que no se han utilizado efectos digitales, gracias a que la niña interactúa de forma natural con las crías de lobo que representan a Mystère.
La parte más básica y emocional en el comportamiento de Victoria se activa en contacto con el cachorro, gracias a que le es más fácil jugar con una mascota que intentar comprender el mundo adulto que le rodea, incluido ese padre que acaba de enviudar. El pastor encarnado por el Tchéky Karyo de “El oso” (1988) sirve de intermediario.

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»

Israel exhibe su impunidad en los escombros de la Unrwa en Jerusalén
