Joseba ITURRIA
CICLISMO AMATEUR

Gorka Sorarrain disfruta del único año que podrá competir en Euskal Herria

El tolosarra protagoniza un caso único en su estreno en el ciclismo amateur tras practicar el atletismo y el baloncesto hasta que decidió comprarse una buena bicicleta el pasado año y vio en las marchas cicloturistas que tenía un gran nivel.

Sorarrain se impuso a Ander Ganzabal y Mulu Kinfe Hailemichael el sábado en Berriatua.
Sorarrain se impuso a Ander Ganzabal y Mulu Kinfe Hailemichael el sábado en Berriatua. (O. MATXIN | FOKU)

Gorka Sorarrain (Tolosa, 1996) protagoniza en el pelotón amateur vasco un caso excepcional. Este año es el primero que compite como ciclista y el último en el que, si no hay un cambio de normas, podrá correr en el calendario vasco por el límite de edad de 26 años.

En su juventud compaginó el atletismo y el baloncesto, por el que se decantó en cadetes hasta que lo dejó con 23 años en el equipo de Tolosa al ganar terreno su afición por el ciclismo: «Desde pequeño me ha encantado. Tenía una bici vieja en casa y siempre me fallaba algo, se me estropeaba. Tenía ese gusanillo y hace tres años decidí que el basket no era lo mío. Quería cambiar y mientras hacía prácticas y estudiaba, con los ahorrillos me compré la primera bici de aluminio hace tres años de gama baja. Salí con los amigos y veía que andaba mejor que ellos».

El confinamiento le empujó a engancharse a la bicicleta: «Me compré un rodillo, empecé a ver entrenamientos, a motivarme, andaba cada vez más y el año pasado me compré ya una bici de carbono de gama media-alta. Me apunté a marchas cicloturistas y vi que acababa a un minuto del primero y me entró el gusanillo de la competición. Algunos amigos de mi hermano que competían en aficionados me dijeron que si probaba andaría bien».

No tuvo mucho tiempo para decidirse: «Vi que era el último año que podía competir en Euskadi y decidí probar. Empecé en Zumaia como independiente a ir a las carreras solo. Desde la primera vi que llegaba sin fuerzas, pero entraba en el grupo de adelante y a principios de abril, tras ser 11º en Amorebieta, me contactó Baqué. Me dijeron que normalmente no cogían élites, pero me ofrecieron fichar al ver que andaba bien y que tenían lesionados. Desde que estoy en el equipo he acabado todas las carreras del Euskaldun en el Top 10». Ante este rendimiento reconoce que «el primer sorprendido he sido yo. Mi objetivo a principios de año era intentar acabar las carreras. Escuchaba que eran muy duras y que la mitad del pelotón se retiraba. Empecé por probar sin ninguna expectativa, pero cada carrera estaba más adelante y ha llegado la primera victoria. Fue increíble».

EN EXTREMADURA.

Desde hoy hasta el domingo correrá su segunda prueba por etapas tras una experiencia en el Tour de la Manche. Comienza con una crono por equipos y desde mañana le esperan temperaturas de 40 grados: «Siendo mi primer año, nunca he corrido en esas condiciones».

Después descansará una semana para afrontar la segunda mitad de temporada con la pena de no disputar el Estatal élite: «Es en Mallorca y necesitaba estar entre los cien mejores del ránking de la Española y las pruebas del Euskaldun no puntúan. No tenía ningún punto y debía correr algún fin de semana en Madrid o Valencia para hacer un Top 15 e ir por mi cuenta. Era mucho lío y decidí que no era el año. Si el que viene tuviera que poner un objetivo ese sería bonito».

El límite de edad del calendario vasco amenaza su ilusión por seguir en la bici: «Es una pena que no empezara antes y que solo en Euskadi tengamos esta norma que impide correr a partir de los 27. En Francia me sentía joven rodeado de corredores de 30-35 años y aquí soy el más viejo. Allí hay un gran nivel y cada chaval tiene su oportunidad en función del nivel. La filosofía de estos equipos es la formación y yo soy un debutante, el que más formación necesita».

Añade que «mi intención es aprovechar este año todo lo posible, disfrutar como hasta ahora porque he vivido lo positivo del ciclismo. No sé lo que haré, en setiembre decidiré. Estoy trabajando como ingeniero. Me apasiona el ciclismo, pero no deja de ser un hobby y solo pienso en disfrutar. Luego ya veremos lo que depara el futuro».