GARA
MADRID

Marlaska condena el espionaje a Beaumont y le recuerdan casos previos

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, consideró ayer «absolutamente graves» las revelaciones en torno al espionaje a María José Beaummont cuando era consejera del Gobierno navarro. EH Bildu recordó al ministro que casos de características similares han ocurrido durante su mandato.

Fernando Grande-Marlaska, pensativo, junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ayer en el Congreso.
Fernando Grande-Marlaska, pensativo, junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ayer en el Congreso. (Eduardo PARRA | EUROPA PRESS)

El espionaje a María José Beaumont cuando era consejera de Interior del Gobierno navarro (2015-2019), revelado recientemente en el marco de la causa del «caso Kitchen» que instruye la Audiencia Nacional española, llegó ayer al Congreso de la mano del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, que interpeló al respecto al ministro Fernando Grande-Marlaska.

Para el titular de Interior, estos hechos son «de los más graves que puede recordar la democracia española». Acto seguido, alabó la «denodada» labor de las Fuerzas de Seguridad del Estado para hacer frente a la corrupción, que «para este Ministerio es un límite y no hay ninguna tolerancia».

En el turno de réplica, Iñarritu recordó las palabras de Marlaska cuando dijo que «había desmantelado las cloacas del Estado», pero subrayó que implicados en tramas de corrupción como la citada siguen en sus puestos.

Además, tanto el propio Iñarritu como previamente la diputada de ERC Marta Rosique reprocharon al ministro que también durante su mandato ha habido escándalos que implican a las Fuerzas de Seguridad del Estado, como los casos de agentes infiltrados en movimientos sociales de Catalunya. Uno de ellos, además, fue premiado con un traslado a una embajada.

Iñarritu le recordó también los chats del ex número dos de Interior con el PP Francisco Martínez y el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, al que calificó de «consigliere».

Además, Iñarritu dudó de que el Ministerio del Interior haya aplicado las recomendaciones de las dos comisiones de investigación parlamentarias sobre el uso de fondos reservados, las condecoraciones policiales o los «destinos dorados» a embajadas.

Iñarritu anunció, asimismo, que pedirá ampliar la nueva comisión sobre el «caso Kitchen» para investigar el presunto espionaje con el programa Pegasus y la infiltración de policías en movimiento sociales. «Pedimos ir al fondo de la cuestión y solicitamos medidas contundentes para que hechos así no se vuelvan a repetir. Lo que ocurría ilegalmente con el PP se ha repetido bajo el mandato de Marlaska con el ‘caso Pegasus’ y la infiltración continua en movimientos democráticos e independentistas», destacó el diputado de EH Bildu.

Gobierno navarro

El actual Gobierno navarro se ha puesto en contacto con Beaumont para trasladarle su solidaridad, según explicó ayer el vicelehendakari Javier Remírez en la comparecencia tras la sesión del Ejecutivo, que rechaza el espionaje.

Remírez añadió que el Gobierno de Chivite «rechaza que en un Estado de derecho se lleven a cabo estas prácticas sin sospechas previas de actuación delictiva».

«Lo que hacían era el uso de recursos públicos para intereses privados, dijo Remírez, que sustituyó a Beaumont al frente de Interior. «El mismo día que conocimos la noticia me puse en contacto con ella, ahora nos remitimos a lo que la exconsejera haga», añadió el vicelehendakari.

Según las informaciones reveladas, el secretario de Estado Francisco Martínez preguntó al exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, encargado de hacer seguimientos y escuchas policiales si «no tenía cosillas» sobre Beaumont.

El responsable de la UCAO le respondió que haría gestiones al respecto, pero que la consejera navarra estaba «muy limpia». Añadió que investigaría también a su entorno.