A.G
BILBO

Familiares de dos milicianos recogen sus restos en Artxanda

Artxanda fue escenario ayer del homenaje que, por decimoséptima vez, organizaron asociaciones memorialistas, fundaciones, partidos y sindicatos en recuerdo a gudaris, milicianos y mujeres que lucharon frente al fascismo, por la democracia y las libertades vascas en la guerra de 1936. En él, ante la escultura La Huella, el Ejecutivo de Lakua entregó los restos de dos milicianos de UGT e Izquierda Republicana que fueron localizados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi en una fosa común en el cementerio de Begoña, también en Bilbo.

Se trata de Luis Gauna Urrutia y Ángel Pérez Puertas, que desaparecieron en la primavera de 1937 en las cruentas batallas que se libraron en la defensa de la capital vizcaina del avance franquista.

En el arranque del homenaje tomaron la palabra dos jóvenes, en representación de los convocantes, para recordar que con la cita de Artxanda se pretende honrar al pie de la marca dactilar de acero la memoria de quienes fueron perseguidos por combatir al fascismo, así como «proclamar que sus proyectos, los de nuestros antecesores, siguen siendo tan válidos hoy en día como lo fueron entonces».