GARA
BILBO

La consejera María Jesús San José se estrena pidiendo justicia para todas las víctimas

María Jesús San José, durante la toma de posesión del cargo.
María Jesús San José, durante la toma de posesión del cargo. (IREKIA)

En su primer día en el cargo, la nueva consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno de Lakua, María Jesús San José, nombrada por el PSE, acudió a un acto organizado por Gogora con motivo del Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura. Concretamente, acudió a la proyección de la película documental ‘‘Indarkeriaren oi(h)artzunak’’, de Amaia Merino y Ander Iriarte, en el que se repasa el camino de Tamara Muruetagoiena en la búsqueda de la verdad sobre la muerte de su padre, Esteban.

A la entrada, atendió brevemente a la prensa, afirmando que «nadie debió nunca ser asesinado, torturado, extorsionado o secuestrado por ninguna razón política ni por ninguna razón de Estado». «No hubo un solo asesinato terrorista que justificara un solo abuso policial o judicial», como tampoco «hubo nunca ningún abuso policial o judicial que justificara un asesinato terrorista», consideró en su primera intervención como consejera.

San José también defendió que «no hay una sola víctima que no merezca memoria, justicia y reparación» y afirmó que van a seguir trabajando para lograr el «mapa completo que conforman la ley de víctimas del terrorismo, la ley de víctimas de abusos policiales y la ley de memoria democrática». «Sabemos que las instituciones hemos llegado tarde a entender el dolor de todo lo vivido», añadió.

NI UN ESPACIO IMPUNE

La consejera dejó alto un listón que ahora deberá corroborar con los hechos. Ayer, de momento, aseguró que la mejor contribución que desde Euskal Herria puede hacerse a un momento global de «alerta democrática» es «no dejar un solo espacio impune, ni una sola fisura por donde se cuele el desprecio por la integridad física o síquica de nadie».

La nueva responsable de Justicia y Derechos Humanos apuntó que la amenaza al sistema democrático llega «precisamente porque se han banalizado, justificado o contextualizado mensajes de odio al diferente» que «justifican actos violentos». Por ello, insistió en que «no haya un solo agujero negro sin resolver, ni una sola víctima sin la cercanía de su gobierno y del resto de la sociedad».