El Galibier impulsa a Pogacar al liderato y Landa se mantiene entre los mejores
El esloveno atacó a menos de un kilómetro de la cima, solo pudo soldarse a su rueda Vingegaard, que cedió en la parte final, pero fue durante el vertiginoso descenso donde más ventaja obtuvo el líder del UAE, que se distancia en casi un minuto del danés.

No es habitual que llegue tan pronto la alta montaña en el Tour, una excepción que la aprovechó Tadej Pogacar (UAE) para poner tierra de por medio respecto a sus principales rivales, especialmente Jonas Vingegaard (Visma). Después de que su equipo, que metió a tres de sus corredores entre los ocho primeros tanto en la etapa como en la general, dinamitase la carrera en la parte más dura del Galibier, el ciclista esloveno atacó faltando 800 metros para la cima.
En un principio, Vingegaard, sin ayuda de ningún compañero, fue el único que pudo soldarse a su rueda, pero una mala entrada en una de las últimas curvas del danés, le permitió a Pogacar sacar unos metros de ventaja y llegar a la cumbre con ocho segundos de diferencia más la bonificación.
Sin embargo, donde realmente sacó tajada fue en el vertiginoso descenso hacia Valloire, arriesgando en cada giro para obtener una distancia de 35 segundos -bonificaciones aparte- sobre Remco Evenepoel (Soudal), Juan Ayuso (UAE) y Primoz Roglic (Bora); y dos segundos más con respecto a Vingegaard y Carlos Rodríguez (Ineos).
A 53 segundos del nuevo maillot amarillo entró un sobresaliente Mikel Landa (Soudal), que estuvo durante toda la exigente subida con los mejores, acompañado al entrar en meta por Joao Almeida (UAE), que realizó un trabajo encomiable para su líder en el Galibier.
Por contra, la primera etapa alpina fue un auténtico destrozo para otros ciclistas llamados a estar en la pelea. El más perjudicado, sin duda, quien portaba el maillot amarillo hasta la exhibición del UAE y al que solo le duró un día lucir la preciada prenda.
Richard Carapaz (EF), del que se esperaba en principio una mayor resistencia, cedió cuando todavía no se estaban ascendiendo las rampas más severas, incapaz de seguir el endiablado ritmo que impuso Almeida. El ecuatoriano acabó entrando en Valloire a 5.10. Tampoco les fue mucho mejor a Pello Bilbao (Bahrain), Enric Mas (Movistar), los Ineos Egan Bernal y Geraint Thomas -ya dejó signos el galés de no estar bien en las primeras etapas-, y Felix Gall (Decathlon), quienes también entregaron la cuchara casi al mismo tiempo que el sudamericano.
INTENTONA DE LAZKANO
Instantes antes de que todos estos corredores cayesen como fruta madura, el pelotón, impulsado en esos momentos por Pavel Sivakov (UAE), absorbió a un Oier Lazkano (Movistar) que era la punta de lanza de una fuga de 17 ciclistas fraguada en las primeras estribaciones de Sestriere.
A decir verdad, el gran grupo permitió la fuga porque no había integrantes de equipos potentes, pero nunca les dejó que la diferencia se fuese más allá de los tres minutos. Pese a ello, Lazkano dejó constancia de que llega en buena forma a este Tour e incluso lo intentó faltando 14 kilómetros para coronar el Galibier, cuando saltó del grupo, logrando una ventaja de poco más de diez segundos respecto al resto, aunque la velocidad que se llevaba atrás impidió que su aventura diese fruto alguno.
Velocistas y aventureros que hayan reservado fuerzas dispondrán de una oportunidad durante la quinta etapa que se disputará hoy y que es prácticamente llana.

De la lucha anti-ETA a la UCO, un camino muy transitado

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio
