Nombran uno por uno en Iruñea a los 18.000 niños muertos en Gaza

«Imad Saleh Maher Farwaneh (two years old), Mohamed Nishat Mohamed Al Mashoun (16 años), Noor Al-Din Sobhi Misgah Saqr (8 urte), Remi Wasim Rabi Bakir (7 years old), Helana Masad Awad Al Araishi (6 años), Eileen Jihad Hamada Al Bakri (2 urte)...». Uno tras otro, los nombres de los niños palestinos víctimas del genocidio israelí que arrancó en octubre de 2023 comenzaron ayer a ser pronunciados en alto en la plaza del Baluarte.
La lectura ininterrumpida, que organiza BDZ, comenzó tras un cuentacuentos y unos talleres para niños a cargo de Yala Nafarroa. Así, mientras la lista de más de 18.000 nombres comenzaba a sonar por los altavoces y los asistentes hacían cola para tomar parte de la iniciativa, todavía quedaban niños coloreando dibujos con banderas y sandías.
«Los números nos anestesian, ya no nos dejan ver la realidad. De 6.000 a 10.000 no sientes nada. Sí se nos encogía el cuerpo cuando pasaron de 500 a 1.500 niños muertos. Ahora ya no es lo mismo, por eso esta lectura es necesaria para ver la barbaridad más allá del número», dice Mikel Palacio, promotor de la iniciativa.
«Simplemente, decir el nombre y la edad te revuelve las entrañas», continúa Palacio, que subraya que el acto tiene un elemento de homenaje. Asegura que decir sus nombres de nuevo en alto los saca, aunque solo sea brevemente, del olvido.
Organizar 30 horas de lectura es un reto. El acto cerrará a las 4 de la tarde del domingo. Numerosos colectivos del ámbito memorialista, cultural, laboral o de la mujer se han adherido y garantizarán que la cadena no se rompa.
En cuanto a las personas que quieran participar también a título particular, basta con presentarse en la plaza de Baluarte y sumarse a la cola.
Un voluntario con un subrayador se encarga de mantener el orden y que todos los nombres se pronuncien, sin olvidos. Con la complicación añadida de que hay dos listas impresas, una en grafía latina y la otra, en arábiga.
Hafsa, de 13 años, y su madre se manejan todavía con torpeza en castellano, pues no hace mucho que llegaron de Marruecos. «Hemos venido a decir nombres porque son niños que no hicieron nada y los han matado».
Elisa Huarte se mostraba contenta -y emocionada-. «Estamos viendo muchas ganas de participar. Siempre hay gente en la cola», comenta esta miembro de BDZ (siglas en euskara de Boicot, Desinversiones y Sanciones).
Haber escogido un 28 de diciembre está relacionado con el día de los Santos Inocentes. «Se recuerda la matanza de niños por parte Herodes y hoy estamos asistiendo a una masacre de niños y no estamos haciendo nada», dice Huarte.

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