Raimundo FITERO
DE REOJO

Máxima suspicacia

Atentos a la insufrible levedad de la ignominia política. Si sumamos los supuestos atentados ocurridos en USA a la masacre constante de Israel en Gaza, a las nuevas pateras llegas a Canarias y Baleares, con varios desaparecidos y muertos para poner en marcha el macabro Excel de este dos mil veinticinco, ver las portadas de muchos medios de comunicación y de intoxicación poniendo de relieve los datos de audiencia de las campanadas o la dejación de funciones de un presidente sobrepasado del Barça, nos coloca en nuestro sitio. Somos lo que destacamos por encima de lo importante.

En los resúmenes del año que se fue, la negligencia culposa del president Mazón, se utilizó con distinto énfasis dependiendo de la cabecera y las dosis de publicidad institucional que recibe de un lado u otro. Es la constatación de que ni ante un hecho tan objetivable como es un desastre provocado entre la naturaleza y la mala gestión, es imposible encontrar un punto de encuentro para solidarizarse sin más suspicacias con los afectados, los familiares de los muertos y con todos aquellos que han perdido casa, enseres, trabajos, coches y ese etcétera tan amplio que parece una enciclopedia.

Por lo que la interpretación de los datos de audiencia que certifican que fue TVE la ganadora, es decir la opción Lalachus-Broncano que dejó a las extravagancias de vestuario de Pedroche y Chicote, por detrás, no puede producir otra cosa que la máxima suspicacia. La extrema derecha ha entrado a saco contra los ganadores, con denuncias en los juzgados incluidas. No hay manera de salir del pozo reaccionario.