López habla de relación «platónica» y niega la acusación de agresión sexual
El exentrenador del Lointek Gernika de baloncesto Mario López, acusado de agresión sexual continuada a una jugadora menor de edad y con una petición fiscal de 14 años de cárcel, aseguró ayer, durante el juicio, que fue una relación «platónica y sin contacto de contenido sexual». Una concentración de Sare Feminista arropó a la víctima.

La Audiencia de Bizkaia acoge desde ayer y hasta mañana el juicio al exentrenador del Lointek Gernika de baloncesto Mario López, que está acusado de agresión sexual continuada a una jugadora que era menor cuando ocurrieron los hechos. La Fiscalía solicita una pena de 14 años de cárcel, en función del Código Penal vigente en aquel momento.
La vista oral se celebra a puerta cerrada por petición de la familia de la víctima, que fue aceptada por el Juzgado. De este modo, las únicas informaciones que trascendieron públicamente ayer fueron las que facilitaron las diferentes partes presentes en la vista.
En la primera sesión declararon el propio López y la víctima -separados por un biombo-, así como un testigo citado por la Fiscalía, la persona que proporcionó ayuda psicológica a la jugadora.
López negó las agresiones sexuales y sostuvo que tuvo «contactos consentidos» con la entonces menor -13 años-. Declaró en la vista oral que fue una relación «platónica» por parte de la denunciante, «sin ningún tipo de contenido sexual», informó Europa Press.
Fuentes de la defensa de López trasladaron a la citada agencia que el acusado declaró, «como lleva reconociendo desde hace años», que fue una relación «de tipo platónico, sin ningún tipo de contenido sexual». De esta forma, no admitió «contactos sexuales» y, además indicó que la denunciante «ha reconocido» que envió «cartas de amor» al acusado.
No hubo declaraciones provenientes de la acusación particular, que declinó pronunciarse hasta que se dicte la sentencia.
CONCENTRACIÓN
Mientras en el interior se desarrollaba el juicio, Sare Feminista de Gernika se concentró en el exterior para arropar a la víctima.
Según trasladó Arlette Apraiz en declaraciones a NAIZ Irratia, «veíamos que el actual sistema judicial revictimiza a las víctimas y que era necesario que estuviéramos con ella. Nuestro mensaje es claro: Te creemos y estamos contigo».
Apraiz recordó que la víctima fue quien denunció lo ocurrido y puso el acento en la necesidad de reparar y sanar estos hechos, a la que quieren contribuir desde estas movilizaciones. En diciembre se realizó la última en Gernika.
«Trabajamos por una Justicia feminista, todavía estamos muy lejos de ella -añadió-. Trabajamos en el acompañamiento a la víctima, identificando a agresores y señalando a cómplices».
En declaraciones posteriores, Apraiz destacó que «después de la impunidad vivida durante más de dos décadas, hoy se sienta en el banquillo de los acusados el que fue el entrenador de Lointek Gernika y director deportivo hasta que se hicieron públicos los hechos que se van a juzgar».
«Nosotras te creemos desde que conocimos el relato», dijo la representante de Sare Feminista dirigiéndose a la víctima, para señalar la importancia de «partir de ese punto para hacer un proceso de reparación».
Tras señalar que en el momento de la denuncia no sabían si iba a llegar a juicio, Apraiz destacó que «un año más tarde estamos ante el juzgado provincial gritando que estamos con la víctima».
«Ahora -remarcó- toca mostrar nuestro apoyo a una víctima que le va a tocar revivir todo lo que le tocó vivir hace más de dos décadas».
«INTIMIDACIÓN»
Según recoge la Fiscalía en su escrito de acusación, la víctima tuvo a Mario López como entrenador de baloncesto desde los 10 hasta los 16 años, primero en el equipo del colegio público Allende Salazar y después cuando ambos formaban parte del Lointek Gernika.
El Ministerio Público sostiene que desde julio de 1998 -cuando él tenía 31 años y ella 13-, y durante tres años, le solía llevar «bajo excusas» a su casa, donde le agredía sexualmente. La menor se sometía a «estos encuentros» por «la intimidación que sentía respecto al procesado», «por la gran diferencia de edad y de posición» entre ambos, añade la Fiscalía.
López era, apostilla, «agresivo o desproporcionadamente exigente con ella en los entrenamientos» y, además, le causaba miedo a la menor, quien fue diagnosticada con trastorno por estrés postraumático y ha necesitado tratamiento psicológico.

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
