GARA
KINSHASHA

La entrada del M23 en Goma acerca la guerra abierta a la RDC y Ruanda

El conflicto que la República Democrática del Congo y Ruanda arrastran desde hace décadas entre masacres y lucha por los recursos mineros se acerca a una guerra abierta tras la entrada del M23, grupo apoyado por Kigali, en Goma, capital de la provincia de Kivu Norte.

Residentes de Goma huyen de los combatientes del M23.
Residentes de Goma huyen de los combatientes del M23. (STR-AFP)

El grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), apoyado por Ruanda, aseguró haber tomado la ciudad de Goma, en la Republica Democrática del Congo (RDC), pero ayer seguían los intensos combates en esta ciudad, capital de la provincia de Kivu Norte, entre fuerzas congoleñas y combatientes del grupo armado con apoyo de soldados ruandeses.

Se escuchaban detonaciones de artillería y ráfagas intensas de armas ligeras, siendo difícil determinar qué partes de la ciudad han caído en manos del M23 y de los soldados ruandeses, y cuáles seguían bajo el control de Kinshasa. «Las zonas de combates activas se han propagado a todos los barrios. Esta mañana, el fuego de artillería pesada se dirigió hacia el centro. Varios cohetes cayeron en un hospital de maternidad, matando e hiriendo a civiles, incluyendo recién nacidos y embarazadas», describió el coordinador humanitario de la ONU en la RDC, Bruno Lemarquis.

Combatientes del M23 Y más de 3.500 soldados ruandeses, según la ONU, entraron el domingo en Goma, tras un asedio de varios días y donde residen un millón de habitantes. La RDC, que apoya a la milicia Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda, acusó el domingo a Kigali de haberle «declarado la guerra» al enviar más tropas. Ruanda respondió que mantiene una «postura defensiva sostenida» porque los combates representan «una grave amenaza» a su seguridad.

A lo largo de la frontera se sucedieron enfrentamientos que llegaron a involucrar directamente a tropas congoleñas y ruandesas en un puesto fronterizo, y el Ejército ruandés anunció que cinco civiles habían muerto en los combates. Kenia convocó una reunión mañana entre los presidentes Tshisekedi y Kagame para abordar la crisis.

El este de la RDC se ve sacudido desde hace más de 30 años por conflictos agravados desde el genocidio ruandés de 1994. Ruanda y Uganda controlan de forma más o menos directa explotaciones de recursos como oro, diamantes, wolframio, casiterita y coltán.

Trece soldados de la Fuerza Regional de África Austral y de la misión de la ONU han muerto en los últimos días en este conflicto y 400.000 personas han sido desplazadas desde principios de enero.