Recuerdo institucional a los prisioneros de guerra que murieron en Gernika
El instituto de Gernika-Lumo acogió ayer un acto institucional de recuerdo a los al menos 269 republicanos que fallecieron en el hospital militar de prisioneros de guerra que, entre 1938 y 1940, fue el antiguo colegio de los Agustinos, donde se erige el centro educativo. En ese lugar se ha colocado un panel informativo y un monolito que lo señala como Lugar de Memoria gracias al trabajo de investigación de la asociación cultural Pipergorri.
En el evento tomó la palabra Begoña Fernández, de 96 años, hija de Constantino Fernández, prisionero fallecido en el hospital el 12 de octubre de 1938 por tuberculosis. Precisamente, el panel presentado recoge parte del testimonio de la mujer cuando visitó a su padre enfermo.
Hasta donde se conoce, es el único testimonio vivo. «Mi hermana y yo solo pudimos ir a verle una vez (…) casi no le podía reconocer de lo debilitado que estaba. Recuerdo que nos besó y con lágrimas en los ojos le dijo a mi madre: ‘No las abandones’. Y ese fue el final de mi padre para mí», expuso emocionada.

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