Israel prepara planes militares para expulsar a la población de Gaza
A pesar de que aliados y adversarios recibieron el plan de Donald Trump de hacerse con el control de Gaza como un peligroso disparate, el presidente de EEUU insistió en que Israel le entregará la Franja «cuando acabe la guerra», mientras el Gobierno israelí ordena al Ejército que prepare planes para expulsar a la población palestina y apunta a los países que critican su ofensiva para que la acojan.

Israel ha activado inmediatamente los preparativos para cumplir la idea del presidente estadounidense, Donald Trump, para que EEUU asuma el control Gaza con la expulsión de su población. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó al Ejército que prepare un plan para la salida de los gazatíes. «Se debe permitir que la gente de Gaza disfrute de la libertad de movimiento y la libertad de emigrar, como es costumbre en todo el mundo», afirmó.
Israel ha impedido esta libertad de movimientos desde su creación como Estado, convirtiendo la Franja en una gran cárcel al aire libre durante 18 años y luego matando a cerca del 10% de su población y devastándola en 15 meses.
Ahora disfraza el desplazamiento forzado de los palestinos como una «migración voluntaria» que quiere llevar a cabo por los cruces terrestres, pero también por mar y aire a través de «acuerdos especiales». Katz también afirmó que Israel trabaja en otro plan «que tardará muchos años en completarse» para la reconstrucción de una «Gaza desmilitarizada, libre de amenazas en la era posterior a Hamas».
El plan de Trump y ahora la orden de Katz, más allá de la posibilidad de que se cumpla este sueño sionista, pretende consolidar la idea de que los palestinos no puedan vivir y autogobernarse en su tierra, ya ni siquiera con la quimera de «los dos Estados».
Antes del anuncio de Trump, líderes israelíes ya hablaban de la «migración voluntaria» y ante la realidad de una población que no quiere dejar su tierra, señalaban que lo conseguirían creando las condiciones para que «quieran irse», es decir, haciendo insoportable vivir en el territorio palestino.
Ahora Katz sostiene que es Hamas el que impide que salgan los palestinos «extorsionándolos con dinero mediante el uso de ayuda humanitaria».
Por otra parte, el ministro israelí convirtió el plan de Trump en amenaza a varios países occidentales que han criticado a Israel, como el Estado español, Irlanda o Noruega, a los que emplazó a acoger a palestinos, asegurando que «están obligados por ley» y que si no lo hacen «su hipocresía quedará al descubierto» después de «haber lanzado acusaciones falsas contra Israel». «Países como Canadá tienen un programa de inmigración estructurado y ha expresado anteriormente su voluntad de acoger a residentes de Gaza» agregó.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, respondió que «ningún tercero le tiene que decir (a España) lo que hacer», y el Gobierno canadiense afirmó que apoya «el derecho de autodeterminación de los palestinos, incluido que no sean desplazados forzosamente de Gaza».
NETANYAHU APOYA Y TRUMP INSISTE
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, definió como «extraordinaria» y «buena idea» la idea de Trump. «¿Qué hay de malo en permitir a los gazatíes que quieran irse que se vayan? Pueden irse, pueden después regresar, pero hay que reconstruir Gaza...», dijo Netanyahu.
Además del rechazo total de la población palestina, todas sus organizaciones políticas y casi toda la comunidad internacional a la propuesta -incluidos aliados y adversarios de EEUU-, la ONU recordó que «toda deportación o traslado forzoso de personas desde un territorio ocupado está estrictamente prohibida».
En cambio, en Israel, referentes del sionismo como el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, o el extitular de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir aplaudieron el anuncio del Ministerio de Defensa.
Ambos han insistido durante meses en forzar la salida de los palestinos como solución final para Gaza, una postura que ahora ven impulsada desde la Casa Blanca.
Por su parte Trump volvió a defender ayer su plan para controlar la Franja de Gaza explicando que Israel «entregaría» este enclave cuando haya terminado el conflicto, con vistas a que en el territorio palestino arranque «el que sería uno de los mayores y más espectaculares desarrollos de toda la Tierra».
Para entonces, los palestinos -categoría en la que incluyó al senador demócrata Chuck Schumer- ya habrían sido realojados en comunidades más seguras y bonitas, con viviendas nuevas y modernas».
Trump añadió más confusión al afirmar que «no sería necesario» desplegar militares de EEUU, aunque en su primer planteamiento sugirió que lo haría. «¡Reinaría la estabilidad en la región!», defendió.
Aunque el magnate asegura que «todo el mundo» le dice que le gusta la idea, el rechazo fue general y solo Hungría mostró ayer el apoyo de forma expresa. «Hungría está interesada en todas las soluciones que traigan paz y estabilidad a Oriente Medio», indicó el ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, quien dijo no saber si será factible o no, pero confió en que el presidente de EEUU «tiene fantásticas habilidades negociadoras».
En Palestina, el anuncio de Katz volvió a recibir el rechazo de sus representantes. Mahmud Mardawi, un alto cargo de Hamas, criticó «una política racista que busca liquidar la causa palestina, supone una continuación de los planes de colonización para acabar con el derecho del pueblo palestino a su patria y su tierra», y pretende «reformular la geopolítica de la región de forma que sirva a los intereses coloniales del sionismo». Por ello, reclamó una respuesta política y diplomática que incluya un frente nacional palestino para combatir las amenazas.
La Autoridad Palestina, a su vez, insistió en que «Palestina, con su tierra, su historia y sus lugares sagrados, no está a la venta y no es un proyecto de inversión». «El pueblo palestino y sus líderes no permitirán que se repitan las catástrofes de 1948 y 1967», aseguró.
Sanciones al TPI si actúa contra EEUU o aliados
Donald Trump firmó una orden ejecutiva para sancionar al Tribunal Penal Internacional (TPI) por sus acciones contra Estados Unidos y sus aliados, como Israel. En concreto, la orden impone restricciones financieras y limitar la obtención de visados para viajar a EEUU a individuos del TPI que colaboren en investigaciones del tribunal contra ciudadanos estadounidenses o aliados de Washington. La firma llega tras la reunión de Trump con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuya detención ordenó en noviembre el TPI por crímenes de guerra y de lesa humanidad en la Franja de Gaza. La semana pasada, los demócratas del Senado bloquearon un intento de los republicanos para sancionar al TPI en respuesta a sus órdenes de arresto contra Netanyahu y su exministro de Defensa,Yoav Gallant.GARA
La lluvia y el frío agravan el sufrimiento en Gaza
Las fuertes lluvias registradas ayer en la Franja de Gaza inundaron cientos de tiendas de campaña que albergaban a miles de personas desplazadas en las ciudades sureñas de Jan Yunis, Rafah y también la cercana zona de Al-Mawasi, en la costa. Muchos desplazados se vieron obligados a pasar la noche a la intemperie lidiando con bajas temperaturas y fuertes vientos que destrozaron lo que quedaba de sus inundadas tiendas. Aguas residuales y el agua de lluvia entraron en cientos de refugios, mojando las mantas y las escasas ropas de abrigo disponibles. El Gobierno de Gaza advirtió de que los equipos de Defensa Civil no pueden ayudar a los residentes debido a sus recursos limitados y pidió urgentemente el suministro de tiendas de campaña, casas prefabricadas y equipos para reparar las calles y carreteras. «Hasta ahora, hemos recibido solo el 5% de las tiendas de campaña necesarias y no ha llegado ni una sola casa móvil. La situación empeora a medida que las tiendas son arrastradas por el viento y no ingresa la ayuda que necesitamos», lamentaron las autoridades palestinas.
La ofensiva que las tropas de Netanyahu lanzaron contra la Franja de Gaza y que se prolongó más de 15 meses, ha provocado que el 90 % de la población gazatí esté desplazada y el 90% de las viviendas destruidas por los bombardeos.
Las tiendas de campaña se han convertido en el refugio de los palestinos, incluso para los que han ido volviendo estos últimos días al norte del enclave y han encontrado sus hogares en ruinas. Otros gazatíes, sin tiendas, viven en escuelas, edificios abandonados y semiderruidos, o directamente en las calles sin ningún medio que los proteja del frío y de los temporales. La escasez de combustible también complica el día a día, ya que no pueden conseguir ningún medio para calentarse. GARA

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