Pablo RUIZ DE ARETXABALETA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Trump amenaza con el infierno y Netanyahu se suma al ultimátum

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenazaron con reanudar los ataques y devolver Gaza al «infierno» como ultimátum para que las milicias palestinas reanuden la liberación de prisioneros. El Ejército israelí avanzó hacia la Franja y Hamas insistió en que se cumpla el acuerdo de alto el fuego «palabra por palabra».

Edificios en ruinas en Beit Lahia, en el norte de Gaza.
Edificios en ruinas en Beit Lahia, en el norte de Gaza. (Bashar TALEB | AFP)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a hacer cumplir su pronóstico de que la tregua en Gaza no va a durar. Ayer reiteró su amenaza del «infierno» con un ultimátum a las milicias palestinas para que liberen a «todos» los prisioneros israelíes este sábado. Y su aliado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vio la oportunidad de romper un acuerdo de alto el fuego que ya intentó sabotear desde el primer momento.

Trump volvió a amenazar a los palestinos con que «estalle el infierno» en la Franja de Gaza y emplazó a Israel a cancelar el acuerdo de alto el fuego si las milicias palestinas no liberan a todos los prisioneros israelíes -no solo a los previstos en el acuerdo- antes del sábado a mediodía.

«Yo diría que deberían ser devueltos a las 12 del sábado, todos, no a cuentagotas, no a dos, uno, tres, cuatro y dos. Sábado a las 12 en punto, y si no son devueltos, después de eso se va a desatar el infierno», insistió. Y añadió que no cree que lo hagan.

El pasado lunes Hamas suspendió «hasta nuevo aviso» el canje de prisioneros previsto ante los reiterados incumplimientos de los términos de la tregua por parte de Israel y ayer el movimiento palestino consideró las palabras de Trump como declaraciones «sin valor», pero que «no hacen sino complicar las cosas».

«Trump debe recordar que hay un acuerdo que debe ser respetado por las dos partes y que es el único medio de hacer volver a los prisioneros», señaló. «Netanyahu debe implementar el pacto palabra por palabra. Esto asegurará que todo avance bien y sin retrasos, y llevará a la liberación de prisioneros de ambos lados», explicó Mahmud Mardawi, miembro de la dirección política de Hamas.

No es la primera vez que Trump utiliza la expresión del «infierno» para amenazar a una Gaza que ya lo ha vivido durante 15 meses. Al ser preguntado sobre las posibles consecuencias, el presidente estadounidense respondió que «ustedes lo descubrirán, y ellos lo descubrirán».

En cualquier caso, matizó que todo depende en última instancia del Gobierno israelí. «Estoy hablando por mí mismo. Israel puede anularlo», indicó. Y lo que hizo el Ejecutivo israelí fue ratificar rápidamente el ultimátum. Tras la amenaza de Trump, llegó la de Netanyahu, después de reunir a su gabinete de seguridad. Advirtió de que si Hamas no libera a los prisioneros israelíes antes del sábado al mediodía, «el alto el fuego terminará y el Ejército volverá a combatir intensamente hasta que Hamas sea finalmente derrotado».

No especificó si se refería a los tres prisioneros que estaban previstos en el canje del sábado, a los nueve aún con vida que debían liberarse en la primera fase o a «todos», como reclamaba Trump.

Un funcionario israelí, bajo anonimato, aclaró que se trata de los nueve aún con vida que deberían ser liberados a lo largo de los 42 días de la primera fase del alto el fuego.

A la vez, el Ejército israelí se prepara ya para atacar a los gazatíes. El primer ministro confirmó que «anoche ordené que las fuerzas armadas se reunieran dentro y alrededor de la Franja de Gaza. Esta operación se está llevando a cabo en este momento y se completará próximamente». El Ejército aseguró haber movilizado tropas adicionales y reservistas en la divisoria sur próxima a Gaza «en preparación para diversos escenarios».

Netanyahu reiteró, además, que todos «aplauden» la sugerencia de Trump para convertir Gaza en un infierno, así como su «visión revolucionaria para el futuro de Gaza» de vaciar la franja de palestinos, un crimen de guerra, según el derecho internacional.

Ante el creciente riesgo de la ruptura del alto el fuego, el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó al primer ministro de Qatar, Mohamed al-Thani, con el fin de salvar el acuerdo «que ha traído tanto alivio a una población que ha sufrido tanto, especialmente en Gaza». Qatar ha ejercido de mediador con EEUU y Egipto, en las largas negociaciones que terminaron en la tregua. Pero el llamamiento tendrá un efecto limitado. Doha ya advirtió sobre el sabotaje continuo por parte de Israel a estas conversaciones y el Gobierno israelí ignora también a Guterres, al que llegó a declarar «persona non grata».



Avisos a EEUU e Israel desde Irán y Yemen

Irán alertó al Consejo de Seguridad de la ONU sobre las «declaraciones impudentes e incendiarias» de Donald Trump, en las que amenazó con el uso de la fuerza, y advirtió de que «cualquier acto de agresión tendrá graves consecuencias, de las que EEUU será plenamente responsable». En varias entrevistas, Trump dijo preferir un acuerdo para impedir que Teherán consiga un arma nuclear antes que bombardear el país. «Irán defenderá resueltamente su soberanía, integridad territorial e intereses nacionales contra cualquier acción hostil», añadió Teherán. A su vez, el líder de los huthíes de Yemen, Abdelmalek al-Houthi, afirmó que el movimiento está listo para volver a atacar a Israel si reanuda su ofensiva sobre Gaza: «Seguimos en nuestra posición, con los dedos en el gatillo, listos para una escalada inmediata». GARA



Incumplimientos y limpieza étnica

Hamas condiciona futuros gestos y la liberación de los prisioneros a que Israel asuma también su parte y compense sus incumplimientos del alto el fuego. Desde que la tregua entró en vigor, Israel no ha dejado de disparar en Gaza y ha matado a al menos 25 personas; el Ejército israelí retrasó el permiso para que los palestinos pudieran acceder al norte de la Franja y mató a varios que lo intentaron; de los 12.000 camiones de ayuda que debían haber entrado en la Franja, Israel solo ha permitido el acceso de 8.500; de los 50 camiones diarios de combustible que debían haber llegado, solo 15 han podido entrar; y de las 200.000 tiendas de campaña para los palestinos a los que Israel les ha destruido sus viviendas, únicamente han llegado 20.000 unidades, y ninguna de las 60.000 casas móviles previstas en el acuerdo. Tampoco ha entrado la maquinaria pesada necesaria para retirar los 50 millones de toneladas de escombros en los que el Ejército israelí ha convertido la superficie del territorio palestino.

Pero a todos estos incumplimientos por parte de Israel -temidos por el precedente de los obstáculos que el Gobierno israelí ha ido poniendo a las negociaciones-, se sumó el plan de Donald Trump para la limpieza étnica de la Franja y su apropiación por parte de EEUU, que dejaba en papel mojado cualquier negociación de un futuro para Gaza y asestaba otro golpe al acuerdo.

El presidente estadounidense confirmaba claramente que el destino de la Franja y su reconstrucción, que debía abordarse en las negociaciones de la próxima fase, no incluía a los palestinos.GARA