Cinco títulos en dos años y medio gracias a la coherencia entre el discurso y los actos

De químico a alquimista; de entrenador de baloncesto a gestor de personas; de técnico de equipos de segunda fila, a estrella de un Unicaja que ha ganado en 2025 su segunda Copa en tres años; de entrenador de un equipo en ruinas a líder de un club que en dos temporadas y media suma dos Copas, una Copa BCL, una Copa Intercontinental y una Supercopa. Ese es el camino de Ibon Navarro en este del basket, sobre todo desde que llegase a Málaga, que festeja su recién conquistado título de Copa.
«Eres tan buen entrenador como tus jugadores quieran», le dijo a este medio a principios de octubre en una entrevista, que sonreía al otro lado del hilo telefónico mientras se quitaba importancia en los títulos de Copa Intercontinental y Supercopa que Unicaja había conquistado. El gasteiztarra atemperaba cualquier euforia al contextualizar aquellos éxitos al arranque de temporada.
«Ganar no es sencillo», sentencia. Pero cualquiera lo diría viendo el desempeño de Unicaja en esta Copa 2025. Primero se imponía por 100-83 a la Penya y 90-83 a Tenerife para, contra un Real Madrid que venía de vapulear a Manresa y Gran Canaria, arrasara 93-79, ganando tres de los cuatro cuartos, y rompiendo el partido con un parcial de 9-0 en los minutos finales, con Kendrick Perry, elegido MVP de la final, sumando 27 puntos y 6 asistencias, por 20 tantos de Kravish y 15 de Kameron Taylor.
94 puntos por partido, más de 10 robos y solo seis pérdidas, repartiendo 17 asistencias por partido y dando minutos en 13 de sus 14 efectivos, con la única ausencia de Melvin Ejim, por lesión. Esa ha sido la andadura con puño de hierro de Unicaja en la Copa.
POR EL BUEN AMBIENTE
Como «gestor de personas» que se define, los modos de hacer las cosas en su equipo no tienen que ver con las clásicas jerarquías en el deporte de élite. «Ya no funciona tan bien aquella ‘cultura del sufrimiento del deportista’. Si no disfrutas, si no vas a gusto a trabajar y no eres consciente de que tienes alrededor a gente que quiere lo mismo que tú, no vas a rendir a tu máximo. Por eso es importante la personalidad del equipo que estamos construyendo en Málaga», narraba en la entrevista de octubre.
Casi parece una profecía autocumplida, en vista de sus declaraciones después de batir al Real Madrid en la finalísima del Gran Canaria Arena.
«Es cuestión de que todos sientan que son importantes y que confiamos en ellos (...) Por eso han aparecido jugadores nuevos, cada día aparece uno», aclara Navarro, haciendo de la coherencia su discurso.
Y en ese «cada día aparece uno» hasta los MVPs le dan la razón: Tyson Carter fue el MVP de la Copa de 2023; Dylan Osetkowski se llevó el de la Copa Intercontinental; Kameron Taylor fue elegido Jugador Más Valioso de la Supercopa; solo Kendrick Perry repite, ya que a su MVP en la Final Four de la FIBA BCL le ha sumado el de la Copa de Gran Canaria.
Ibon Navarro entra de paso en el selecto club de nueve entrenadores capaces de ganar la Copa más de una vez: Pablo Laso (6), Aíto García Reneses (5), Dusko Ivanovic (4), Xavi Pascual, Lolo Saiz, Svetislav Pesic (3), Sergio Scariolo, Sarunas Jasikevicius y ahora, el propio técnico gasteiztarra (2).
Queda preguntar por la ACB. La respuesta del gasteiztarra es que «hay un salto y más si empiezas a sentirte ‘obligado’. Así perdimos en los cuartos de la Copa de 2024 en Málaga y en semifinales de la Liga ACB ante UCAM Murcia. Podemos llegar a tener una opción, pero en ningún caso estamos ‘obligados’ ante el Barça, el Real Madrid, el Baskonia o el Valencia Basket. Y ojo con el resto, porque como tú no sigas mejorando, empeoras y te ganan».

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