Gaizka IZAGIRRE
HERNANI
THE MONKEY

Una travesura cinematográfica muy divertida

El mono de “The Monkey” sería el protagonista ideal de un episodio del recién estrenado “Argizaiola”. Mikel Pagadi y Aitziber Grados podrían desgranar las fechorías del muñeco maldito durante horas; es una propuesta que mezcla el miedo, el suspense y el humor (muy) negro.

Manteniendo el enfoque en el terror que tan bien manejó en “Longless”, pero alejándose artísticamente de él, Oswood Perkins se adentra en la comedia negra. Una propuesta que evoca el espíritu de las adaptaciones de Stephen King de los 80 y 90: a las peores, por una simplicidad excesiva, pero también a las mejores, por la fidelidad y el aprecio genuino hacia el material original.

La trama gira en torno a dos hermanos gemelos, Hal y Bill, que se ven perseguidos por un antiguo mono de juguete maldito. Cada vez que el macabro juguete acciona sus platillos, alguien cercano a ellos muere de manera brutal. La premisa, sencilla pero efectiva, se convierte aquí en una serie de escenas de muertes creativas, que oscilan entre lo grotesco y lo absurdamente cómico.

El mayor problema de “The Monkey” radica en su falta de cohesión. La película parece debatirse entre ser un homenaje sangriento al cine de terror de los 80 y una comedia negrísima, pero le falta cierta concreción.

No obstante, es justo reconocer la valentía de Osgood Perkins; aunque no todos los elementos logren su cometido, es cierto que la película presenta instantes de brillantez visual y una estética que, por lo menos, se aleja de la repetitividad del terror genérico actual.

Es evidente que no podemos tomarnos demasiado en serio la película, ya que es una especie de broma desenfadada y gamberra; no obstante, esta travesura cinematográfica resulta sumamente entretenida y tremendamente divertida.