Más avales al fuego de la vivienda

La Diputación Foral de Araba ha lanzado recientemente el programa de avales para facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes en 2025: concretamente, permitirá financiar hasta el 95% de su valor. El autor es muy crítico con la medida: primero, porque, «en contra de lo prometido», los avales serán solo para la compra; y segundo, porque los destinatarios no son precisamente los más necesitados.

(JCCM | EUROPA PRESS)

Ha pasado bastante desapercibido, pero finalmente la Diputación de Araba ha lanzado su programa de avales. Tras meses de promesas varias, se confirman las sospechas. Contra lo prometido por el consejero de Vivienda, Denis Itxaso, y el propio lehendakari, los avales, al menos en Araba, son solo para la compra de vivienda. Revestidos de medida emancipatoria, porque solo son para jóvenes de menos de 36 años. Pero cuando especifican el tipo de vivienda que entra dentro del programa, te das cuenta de que el objetivo no son precisamente los jóvenes más necesitados.

Porque, ojo al dato, avalarán hasta el 95% de viviendas que podrán costar... ¡hasta 325.000 euros! Ese precio, si fueran pisos en primera línea de costa, podría entenderse, pero hay que tener en cuenta que la media de un piso de 80 metros cuadrados en Araba está -hablamos de 2024- en 215.840 euros, según Fotocasa, que no se caracteriza precisamente por depreciar precios.

El 95% de 325.000 euros resulta en una hipoteca de, nada más y nada menos, 308.750 euros, que la Diputación de Araba del PNV y PSE está dispuesta a avalar, cuando la media de las hipotecas concedidas en el territorio está en 139.000 euros (dato de 2024). ¿Por qué quieren avalar hipotecas para primeras viviendas de jóvenes que superan el doble de las hipotecas medias, incluyendo todas las edades?

AYUDAR A QUIENES NO NECESITAN AYUDA

Esta medida solo se entiende si se comprende que no está pensada para ayudar a la emancipación de los jóvenes alaveses con problemas de acceso a su primera vivienda. Está pensada para ayudar a los que no necesitan ayuda. Si no, el límite no sería tan alto. Está dirigida a ayudar a unos pocos jóvenes que ya se podrían emancipar sin aval público alguno. Así, simplemente lo harán más cómodos.

Y también está pensada en el negocio de la banca, que, en teoría, no podría ofrecer préstamos hipotecarios por encima del 80% de tasación. Un límite que se estableció en 2009 como medida para que no se repitiera la barra libre hipotecaria de la burbuja festiva del ladrillo, desarrollada entre 1998 y 2008. Llegar hasta el 95% es legal, pero una excepción que requiere de un avalista diferente al hipotecado: en este caso no son los padres, sino alguien tan diferente como todas y todos nosotros, los y las alavesas.

Las hipotecas que da la banca en estos casos, por supuesto, son todavía más caras que las habituales. Tipos hasta dos puntos más caros. Estos no pierden ocasión. Lo sabemos bien, porque estas hipotecas con avales públicos ya están en marcha en comunidades gobernadas por el PP, como Andalucía, Baleares, Castilla y León, Madrid, Galicia o Murcia. Y como desde hace poco también existen a nivel estatal, el PP ya ha amenazado con extenderlas hasta los 40 años. Los 40 son los nuevos 30.

QUEJAS RETÓRICAS

Cuando se descubre cómo se ha pertrechado la medida, esta “hipoteca joven” para pisazos en Araba de 325.000 euros (en un momento que he buscado en Idealista he encontrado varios más baratos en el Batán, el barrio más selecto de Gasteiz) se entiende algo más: es uno de los compromisos que adquirió el tándem PNV-PSE con el Partido Popular en julio de 2024, para una ampliación del presupuesto de casi 10 millones de euros. Hipotecas para los suyos, vamos.

Luego se quejarán retóricamente de lo cara que está la vivienda, lo caras que están las hipotecas, lo caro que está el suelo. Y lo difícil que lo tienen la mayoría de los jóvenes. La mayoría; no los suyos. Los suyos lo tienen más fácil. Y encima lo pagamos todos. Con un dinero que debería ir destinado a ampliar el parque público de vivienda en alquiler social.

ENCAJE CON LA LEY DE VIVIENDA

Porque, por cierto, aparte de lo escandaloso de avalar públicamente la compra privada de pisazos de 325.000 euros, ¿cómo encaja legalmente este acuerdo de PNV-PSE con el PP? No lo decimos por la ley hipotecaria, sino por la ley de vivienda. La vasca. La de 2015, a la que votaron en contra PNV y PP, es decir, dos de los tres que han sacado estos avales. Y es que desde 2020 el 100% de los recursos públicos en vivienda solo pueden ir dirigidos al alquiler protegido o a la rehabilitación (artículo 7.4). Y estos avales van dirigidos a la compra. A seguir con la cultura de la propiedad. La medida, aparte de ser absolutamente contraproducente, por seguir contribuyendo a la escalada de precios e hipotecas, y situarse lejos de la justicia social, es ilegal.

Pensándolo mejor, no extraña la poca publicidad que el PNV y el PSE han dado a esta línea de avales, que, curiosamente, no han sacado en Bizkaia o Gipuzkoa. Saben que no está bien. No hace más que echar más madera al fuego.