Raimundo FITERO
DE REOJO

Debates irregulares

Discutir es un plagio a la naturaleza porque nunca está en una situación inequívoca. ¿Debatir es discutir? ¿Una discusión es diferente a un debate? Si la respuesta es positiva, ¿en qué se diferencian? Vale, ya he puesto el huevo clueco. La cuestión debatible es que RTVE ha planteado a la UER, que es la entidad organizadora del Festival de Eurovisión que se abra un debate para que se plantee la oportunidad de la participación de Israel en ese espectáculo de música pop televisada.

No parece un debate sencillo, porque se trata de una decisión política en términos más absolutos. Han existido prohibiciones tomadas de manera fulminante por cuestiones similares con respecto a guerras y agresiones. ¿Qué pasa con la bula que tiene el Estado de Israel para estar practicando una política de exterminio de los palestinos y pueda participar en un concurso cantarín? Como diríamos en los noventa, todo un tema.

Bueno, seguimos debatiendo sobre eso, aunque a mí me ha impresionado una declaración frente a una jueza de Salomé Pradas, exconsejera de interior de Mazón. Su táctica de defensa es asegurar solemnemente que no estaba preparada para el cargo, que no tenía ni idea de emergencias y que, por lo tanto, la culpa es de los técnicos. Pensemos, desglosemos esta declaración, porque es un gran debate de profundidad política. Puedes nombrar para un cargo de responsabilidad política a una persona inútil, creyendo que existe un rango funcionarial en los departamentos que te resolverá todas las incidencias. ¿Es así o son los asesores externos del partido quienes definen la gestión?