Israel anuncia la «conquista» de Gaza y confirma el plan de ocupación
El Gobierno israelí anunció la ocupación militar de la Franja de Gaza como su objetivo y anunció que no retirará las tropas del territorio «conquistado» tras una gran operación militar que prevé el desplazamiento masivo de la población palestina. El plan entierra la negociación y se suma a la presión del hambre y las bombas, a la espera a la próxima visita de Donald Trump.

Constatada la impunidad durante año y medio de carnicería en el gueto de Gaza, Israel expone ya que su objetivo es la ocupación total de la Franja palestina. Lo que en un principio eran planes de los colonos más extremistas, de los ultras del Gobierno o de algunos generales del Ejército es ya oficialmente el objetivo del Estado sionista. Su gabinete de seguridad aprobó una «ampliación» de las operaciones militares destinadas a «conquistar» la Franja de Gaza.
El plan, aprobado la noche del domingo, prevé que Israel mantenga su control de la Franja y apoye un proyecto que organice la «solución final», la expulsión de la población palestina o la muerte de quienes se queden, bajo el eufemismo de «salida voluntaria» de sus habitantes de un territorio donde la vida sea imposible.
«(Las fuerzas israelíes) no entrarán y luego se retirarán. Ese no es el objetivo», confirmó el primer ministro, Benjamin Netanyahu, en un vídeomensaje en el que adelantó una «operación contundente». El plan prevé «la conquista de la Franja de Gaza y el control de los territorios» confiscados, lo que acaba con cualquier posibilidad de acuerdo de tregua y de retirada de tropas.
El portavoz del Ejército de Israel, el general de brigada Effie Defrin, informó de que la nueva ofensiva incluye «un ataque a gran escala y el desplazamiento de la mayoría de la población palestina». El Ejército confirmó el despliegue de «decenas de miles de reservistas», a la espera de que el presidente de EEUU, Donald Trump, respalde oficialmente la ocupación.
«La preparación de fuerzas antes del comienzo de la maniobra abrirá una ventana hasta el fin de la visita del presidente americano a la región para permitir un acuerdo sobre los rehenes sobre la base de un plan» propuesto por Trump, apuntó una fuente de seguridad israelí.
Varios medios de comunicación israelíes consideraron también que la campaña no debería comenzar hasta después de la visita de Trump, entre el 13 y el 16 de mayo.
De esta forma, Israel presenta el plan de ocupación como otra forma de presión -como el hambre o las matanzas masivas- para que los palestinos acepten la liberación de prisioneros sin contrapartidas, excluyendo una negociación.
Durante la reunión del gabinete, Netanyahu aseguró que pretende «desarrollar el plan de Trump para la salida voluntaria de los residentes de Gaza», en referencia a la idea del presidente de EEUU para que Estados Unidos tome el control de la Franja sin población palestina.
Las autoridades israelíes han creado ya una agencia especial para expulsar a los palestinos de Gaza.
ALEGRÍA ULTRA, ALARMA DE FAMILIAS
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, instó a sus compatriotas a aceptar la palabra «ocupación». «No habrá retirada de los territorios que hemos conquistado, ni siquiera a cambio de rehenes», señaló. Smotrich defendió que la derrota de Hamas y la ocupación prolongada en el tiempo es un paso previo a imponer la «soberanía» israelí sobre el enclave.
También el ministro de Cultura, Miki Zohar, aseguró que el objetivo de esta nueva ofensiva es «la ocupación completa de la Franja», pese a que «ponga en peligro a quienes permanecen en cautiverio».
El plan israelí da ya por muertos a los prisioneros en Gaza al hacer imposible un acuerdo. Así lo consideran sus familiares. «Contrariamente a los deseos de más del 70% de la población», el Ejecutivo ha decidido poner «a todos los rehenes en peligro mortal», criticó el Foro de Familias.
No se anunció ninguna medida internacional para frenar el plan, que vuelve a vulnerar el derecho internacional. De hecho, reacciones como las de la UE parecen alentarlo. Bruselas se limitó a mostrar su «preocupación» e instar al Gobierno de Netanyahu a «contenerse», mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, se mostró «alarmado».
ONU y ONG rechazan el plan de «ayuda» israelí
Todas las agencias de la ONU y ONG en Gaza, internacionales y palestinas, se opusieron al plan con el que Israel prevé permitir de nuevo la entrada de ayuda humanitaria y alimentos a Gaza, pero bajo unas condiciones que mantendrían la actual situación de hambruna. El plan de Israel prevé permitir una muy reducida entrada de suministros y obligaría a la población a acudir a zonas militarizadas para recoger raciones, «lo que pone en peligro su vida, incluida la de los trabajadores humanitarios, a la vez que afianza aún más el desplazamiento forzoso». Las agencias de la ONU y las ONG denunciaron que los más vulnerables «no podrán llegar hasta ellas y seguirán sin suministros», además de «contravenir los principios de humanidad, imparcialidad, independencia y neutralidad». Recordaron que la acción humanitaria debe «responder a las necesidades de las personas, dondequiera que se encuentren», y no a las necesidades militares. Criticaron que Israel utiliza ahora la ayuda como parte de una estrategia militar.GARA

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