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GERNIKA

Plantan en Moscú dos robles de Gernika por los exiliados

Familiares y allegados de los «niños de la guerra» que se refugiaron en la Unión Soviética durante la Guerra del 36 plantaron ayer en Moscú dos robles procedentes de Gernika para conmemorar a los exiliados que combatieron a los nazis en las filas del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial.

«Me alegra mucho veros aquí y oír a tantos hablar español. También me alegra mucho que los robles se queden aquí. Cuídenlos, porque yo no podré venir a cuidar de ellos», dijo Victoria Iglesias, una de aquellas niñas, nonagenaria ya, que participó en la plantación de los árboles en el parque de la Victoria de Moscú.

Al evento, en vísperas del 80 aniversario del Día de la Victoria, que se celebra mañana, acudieron familiares de los «niños de la guerra», representantes del ámbito educativo y cultural, militares retirados y funcionarios rusos que se encargaron del traslado y la conservación de los retoños de roble, que fueron plantados frente a la capilla dedicada a los exiliados con pasaporte español fallecidos en la Gran Guerra Patria.

TRES AÑOS DE RETRASO

Los esquejes debían llegar en primavera de 2022, pero el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de ese año interrumpió el proceso tras la ruptura de relaciones entre Rusia y la Unión Europea, por lo que tuvieron que han tenido que pasar tres años hasta su llegada a Moscú.

La iniciativa partió de Elena Alexándrova, nacida en 1960 en Leningrado y residente desde 1993 en Euskal Herria, donde contactó con algunos de aquellos menores. Más de 3.000 fueron evacuados a la Unión Soviética en 1937.