Amaia U. LASAGABASTER
SEGUNDA

Un buen partido asegura al Eibar un final de temporada sin sobresaltos

Los azulgranas, que no ganaban desde marzo, certifican la permanencia de forma matemática. Tras un primer tiempo de ida y vuelta, sentenciaron el partido en la reanudación con dos magníficas acciones culminadas por Corpas y Guruzeta.

Los armeros celebran el gol de Guruzeta, que sentenció el partido.
Los armeros celebran el gol de Guruzeta, que sentenció el partido. (LALIGA)

Le estaba costando horrores llegar a los cincuenta puntos y, de repente, el Eibar ya tiene 52. Justo los que necesitaba para certificar de forma matemática la pemanencia y disputar sin sobresaltos las tres jornadas que quedan para completar la temporada.

Seis habían enlazado, desde el 23 de marzo, sin ganar los azulgranas, que incluso la semana pasada veían rota la imbatibilidad de la etapa San José a manos del Mirandés. La tendencia a la baja de las últimas semanas, la victoria del Eldense, la visita a un rival mejor e igualmente necesitado de ganar en su caso para entrar en play-off, la ausencia de Bautista -a última hora se le unió la de Nolaskoain por una lesión muscular-... Era difícil pensar que la noche fuera a acabar como lo hizo: con una buena actuación, victoria, dos goles espléndidos y la permanencia en el bolsillo.

El Granada entró mejor al partido. Antes de cumplirse el minuto, Lucas Boyé ya había generado tensión en el área armera, y a los cuatro, Magunagoitia evitaba con una mano salvadora junto al larguero que el chutazo del propio Boyé desde la frontal acabase en gol. Se le complicaron aún más las cosas al equipo guipuzcoano en el minuto veinte, cuando Arnau Comas se tenía que retirar al dañarse el hombro derecho, que ya le había tenido un par de jornadas fuera de combate tras lesionárselo en un entrenamiento.

Lo cierto es que las adversidades activaron al Eibar. Matheus empezó a tirar de repertorio y el partido se fue convirtiendo en un toma y daca que se prolongó hasta el descanso. Una pena que Corpas no estuviera fino en la definición en las tres mejores ocasiones de su equipo pero los armeros, al menos, consiguieron inquietar a su rival. E impacientar a la grada, que tampoco les venía mal.

No le gustó la ruleta rusa a Fran Escribá y el Granada regresó de vestuarios con tres novedades, incluyendo a Stoichkov, mejor repartido en el campo y con mayor intensidad. Al Eibar no le quedó más remedio que replegarse, sufrir a ratos y volver a recurrir a Magunagoitia, que sacó otra mano salvadora, esta vez para despejar un cabezazo de Stoichkov en un córner.

No se conformó. En cuanto los nazaríes le ofrecieron la oportunidad, salió a la contra. Y a la primera acertó. Fue una bonita jugada que inició Arbilla para Guruzeta, con un gran movimiento en el centro del campo el donostiarra prolongó para Puertas y la asistencia del andaluz la aprovechó Corpas colándose entre los centrales y batiendo a Mariño. Estuvo a punto de repetir el Eibar cuatro minutos después aunque esta vez fue Guruzeta el que quiso marcar y su remate desde la frontal se marchó fuera. Jugador y equipo, con el rival sobre la lona, pudieron resarcirse de inmediato. Recuperó Arambarri, envió largo Cubero y controló Puertas para firmar una nueva asistencia que Guruzeta, en boca de gol, convirtió en el 0-2.

Intentó reaccionar el Granada sin demasiada convicción ante un rival tranquilo que incluso rozó el tercero en un par de ocasiones en los últimos minutos.