La OMM alerta de que el próximo lustro será crítico en el calentamiento de la Tierra
La Organización Meteorológica Mundial advierte de que hay un 70% de posibilidades de que en el próximo quinquenio se supere el umbral crítico de 1,5°C en el calentamiento del planeta y con ello aumente la frecuencia de fenómenos climáticos extremos.

Hay un 70% de posibilidades de que durante todo el lustro 2025-2029 se supere el incremento de 1,5 grados en la media de las temperaturas globales con respecto a los niveles preindustriales, el límite fijado por el Acuerdo de París para evitar efectos aún más catastróficos del cambio climático, advirtió ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en un informe.
La agencia de Naciones Unidas también eleva al 86% las posibilidades de que esa subida límite de 1,5 grados centígrados se supere en al menos uno de esos cinco años, después de haberlo hecho en 2024 por primera vez en 175 años de mediciones.
Además, hay un 80% de posibilidades de que al menos uno de los años del lustro sea el más caluroso nunca antes registrado, un récord que ostenta por ahora 2024 y que antes fue para 2023.
En 2024, la temperatura media en el planeta estuvo 1,55 grados por encima del promedio de la era preindustrial (1850-1900), por lo que fue el primero completo en el que se superó el umbral de riesgo de los 1,5 grados, ya que en 2023 la subida media todavía fue de 1,48 grados.
ACUERDO DE PARÍS
El informe indica que entre 2025 y 2029 la subida promedio de las temperaturas se encontrará en una horquilla entre los 1,2 y los 1,9 grados, cifra esta última que se acerca a otro límite de riesgo aún mayor en el Acuerdo de París. El pacto firmado en la capital francesa en 2015 urgía a mantener el aumento de la temperatura global promedio por debajo de los 2 grados, pero también pedía hacer esfuerzos por limitar esa subi- da no más allá de los 1,5°.
Los expertos de la OMM advierten de que cuanto mayor es el calentamiento global, aumenta la frecuencia de fenómenos climáticos extremos tales como olas de calor, sequías, lluvias torrenciales o inundaciones, además de acelerarse el deshielo de los polos y los glaciares.
El informe prevé que en los próximos cinco años el aumento de las temperaturas en el Ártico, una de las zonas más afectadas por el calentamiento global, será tres veces y media mayor que la media global, con una temperatura promedio 2,4 grados por encima de la de los últimos 30 años.
La OMM prevé para el lustro estudiado condiciones más húmedas que la media registrda en las décadas anteriores en regiones como el Sahel, el norte de Europa, Siberia o Alaska, mientras que se espera tiempo más seco en la selva amazónica. El informe, elaborado con ayuda de la oficina meteorológica británica (Met Office), «muestra que no hay respiro después de haber experimentado los diez años más calurosos desde que se tiene registro» de forma consecutiva, alertó en un comunicado la subsecretaria general de la OMM, Ko Barrett.
A más largo plazo, el estudio predice que el incremento promedio de las temperaturas en los 20 años transcurridos entre 2015 y 2034 será de 1,44 grados.
Un tribunal alemán rechaza la demanda de un guía peruano, pero establece un precedente climático
La Audiencia Territorial de Hamm, en el oeste de Alemania, desestimó ayer la demanda del guía de montaña peruano Saúl Luciano Lliuya contra la compañía energética germana RWE, una de las mayores emisoras de CO2 del mundo, a la que acusaba de haber acelerado el cambio climático y provocado el deshielo del glaciar cercano a Huaraz, su localidad natal en los Andes, que corría el riesgo de desbordarse, pero también sentó un precedente potencialmente importante sobre la responsabilidad de las grandes empresas por sus emisiones.
Dictaminó que «si existe una amenaza de daño, el responsable de las emisiones de CO2 puede estar obligado a tomar medidas preventivas» para evitar que el riesgo se materialice o, si se niega a actuar, a compensarlo «en proporción a su cuota de emisiones», añadió.
Incluso si el daño se produce muy lejos de donde está el emisor de CO2, consideró, lo que puede sentar un importante precedente según los defensores del medio ambiente.
El tribunal desestimó la demanda contra RWE, que no opera en Perú, argumentando que «la recopilación de pruebas demostró que no existe un peligro concreto para su terreno», con un riesgo real estimado inferior al 1%. Sin embargo, dio la razón a Lliuya sobre el principio de indemnización por daños climáticos, si estos se demostraran.
La Corte rechazó el argumento de la empresa sobre la gran distancia entre el lugar de residencia del demandante y las centrales eléctricas.GARA

El PNV cesa a tres ediles de Getxo imputados por el derribo del palacete

«A esta generación le toca poner las bases del Estado vasco»

«La única certeza es que el realismo de Trump nos lleva a la destrucción»

Cuatro grandes sombras oscurecen aún más la inoculación de vacunas caducadas
